San Pedro Pochutla, Oax. Después de la realización de estudios antropométricos y dentales existe una probabilidad de al menos 70 por ciento de que el cuerpo encontrado el pasado 20 de febrero en la Playa Zipolite sea el de Michael Hauke, turista alemán desaparecido en la Costa de Oaxaca.

Alejandro Peña Díaz, vicefiscal regional, confirmó que dadas las características del cadáver y luego de que la Fiscalía del Estado realizara diversos estudios comparativos y un organigrama corporal, es casi un hecho que se trata de la misma persona que fue reportada como desaparecida días antes del hallazgo del cuerpo arrojado por las corrientes a la playa Zipolite.

 “Tenemos ya un 70 por ciento de certeza de que se trata de Michael Hauke. Se han realizado estudios antropométricos que incluyen estatura, complexión, rasgos fisiológicos, anchura de brazos, piernas así como análisis de dentadura, amalgamas, entre otros, y los resultados coinciden plenamente”, afirmó.

El funcionario apuntó que solo falta que familiares de Hauke, enterados a través de la embajada de Alemania de todas las diligencias, hagan llegar un perfil genético para la realización de una prueba de ADN que pueda corroborar totalmente que el cuerpo corresponde a su consanguíneo.

Actualmente, después de que han transcurrido unos 25 días del hallazgo del cuerpo por parte de pobladores de Zipolite, es el Instituto de Servicios Periciales del Estado de Oaxaca, que se encarga de las últimas pruebas y de mantener el contacto con los familiares del occiso y la embajada alemana, agregó.

El caso de la desaparición de Hauke generó gran revuelo en redes sociales y medios nacionales, y se sumó al del también turista de origen alemán Ferdinand Staichs, de 25 años, quien fue arrastrado por las corrientes marinas y desapareció en Playa La Mermejita, Mazunte el pasado 17 de febrero.

A pesar de que Hauke fue visto por última vez justo el 17 de febrero, sus amigos en playa Zipolite (lugar donde se hospedaba) omitieron dar parte a las autoridades y solo difundieron información a través de redes sociales durante varios días.

Fue hasta la aparición de un cuerpo el día 20 –y que según la necropsia habría muerto por ahogamiento– que autoridades ministeriales tuvieron contacto con amigos de Machael Hauke y a partir de ello iniciaron diligencias para saber si se trataba de la misma persona.

“Consideramos que los afectados (amigos o familiares) ante cualquier desaparición deben acudir a las autoridades correspondientes para iniciar un legajo por desaparición y dar cauce a la investigación en caso de que se configuren otros delitos; pero esto no ocurrió en el caso de Hauke, pues solo se ventiló información en medios y redes, lo que provocó una tardanza innecesaria en todo el proceso”, afirmó Alejandro Peña.