Río Grande, Oax. El miércoles 8 de marzo se registró un voraz incendio en un predio ubicado a orillas de la Carretera Costera del Pacifico entre las comunidades de El Ciruelo y San Miguel Tututepec; debido a las enormes llamas que consumían los pastizales en este predio, se empezaron a levantar densas columnas de humo que dificultaban la visibilidad de los automovilistas que circulaban sobre la Carretera Costera, provocando una carambola que dejó como saldo daños por varios miles de pesos, aunque afortunadamente ninguna víctima humana.

Este incendio comenzó desde las 07:00 cuando el propietario de uno de los predios ubicados en el kilómetro 70 de la Carretera Costera, entre El Ciruelo y San Miguel, empezó a limpiar su terreno, procediendo a prenderle fuego en lo que, pensó, sería un incendio controlado; sin embargo, debido a la sequía que asola esta región, gran parte de la vegetación está seca, esto sumado a unas condiciones climáticas desfavorables causaron que en cuestión de segundos lo que el propietario de este predio pensó que sería un incendio controlado rápidamente empezó a propagarse a otros pastizales cercanos, comenzando el fuego a consumir todo lo que encontraba a su paso, mientras el responsable del incendio ya no pudo evitar que siguiera aumentando de intensidad.

Debido a esto, densas columnas de humo comenzaron a levantarse, invadiendo la Carretera Costera y afectando la visibilidad para los automovilistas que en esos momentos circulaban por ahí; la mayoría de ellos, haciendo uso del sentido común y decidiendo evitar arriesgar su vida o su vehículo, determinaron detener la marcha de su unidad de motor, parándose sobre la misma carretera al no poder ver prácticamente más allá de sus narices.

El primer vehículo en detener la marcha fue un taxi de la zona, posteriormente un Volkswagen sedán negro y así poco a poco otros automovilistas fueron imitando esta iniciativa para evitar algún percance.

Sin embargo, como se dice coloquialmente, no falta quien dé “la mala nota” que viene a arruinarlo todo y en este caso se trató del conductor de una camioneta ganadera quien, a pesar de la poca visibilidad por el humo, venía manejando a alta velocidad y sin ninguna precaución, hasta que de pronto pudo observar frente a su camionera la parte trasera del Volkswagen negro parado sobre la carretera, pero debido a la velocidad a la que iba el impacto fue inminente, golpeando la camioneta ganadera al Volkswagen, el cual a su vez salió proyectado hacia el frente, chocando contra el taxi estacionado metros adelante, provocándose así, por la imprudencia de un conductor, una carambola que dejó daños por varios miles de pesos, pero por fortuna sin ninguna víctima que lamentar.

Quizá la peor parte se la llevó el conductor del Volkswagen, el cual al parecer debido al impacto se golpeó la cabeza contra el parabrisas de su unidad, lo que le causó un fuerte dolor en el cuello y cráneo; según narró para este medio de comunicación el conductor del Volkswagen nos dijo que después de haberse dado cuenta del accidente que había provocado, el conductor de la camioneta ganadera decidió emprender la graciosa huida, dejando de manera irresponsable a los otros automovilistas en el lugar sin siquiera investigar si habían sufrido alguna lesión de gravedad o necesitaban ayuda debido a su imprudente forma de manejar.

Momentos más tarde arribó a este lugar el Agente Municipal de San Miguel Tututepec, quien reconoció entre los curiosos que se habían agolpado al ver el choque de vehículo al propietario del predio incendiado.

Con la intención de deslindar responsabilidades, el representante de la autoridad municipal decidió interrogar al propietario del predio para saber si él había sido el que comenzó el incendio; al principio esta persona dijo que él no tenía idea de que era su predio el que se estaba quemando hasta que llegó a ver la carambola que se registró sobre la carretera, sin embargo algunos vecinos encontraron escondidas en el terreno incendiado varias garrafas de agua, a lo que el dueño dijo que él las había llevado para intentar ayudar a apagar el fuego, a pesar de que por su número parecían muchas para que fueran acarreadas con este fin, y más bien todo apuntaba a que fueron llevadas para apagar un incendio controlado, de ahí el propietario del predio cambió una vez más su versión y dijo que él estaba rentándole su terreno a otra persona, y no sabía si ésta es la que había iniciado el fuego que se salió de control.

Mientras tanto, al ver que no llegaban los elementos de la Policía Federal Preventiva, los automovilistas que se quedaron después de la carambola se retiraron del lugar por sus propios medios, acordando además que no tenía caso proceder legamente en contra el responsable del incendio que provocó esta carambola.