Comerciante de madera fue atacado en Jamiltepec.

Santiago Jamiltepec, Oax. Un comerciante que se dedicaba a la compra y venta de madera tropical en la comunidad de El Charquito, en este municipio de Santiago Jamiltepec, falleció en el Hospital Rural número 35 de dicha población después de haber recibido un impacto de bala en la cabeza.

La agresión ocurrió en El Charquito cuando la víctima, identificada como Mauricio Alcastro Campo, de 28 años de edad, quien era originario de la comunidad de Venustiano Carranza, Colima, comenzó a discutir con unos individuos que llegaron hasta su negocio; no se sabe realmente cuál fue el motivo de la discusión, sin embargo se presume que a raíz de ella estos sujetos sacaron un arma de fuego la cual accionaron en contra del comerciante, realizando varios disparos en contra de la humanidad de Mauricio, impactando uno de los proyectiles la cabeza del joven, quien cayó al suelo herido de gravedad.

Luego de escuchar las detonaciones de arma de fuego, uno de los trabajadores del lugar llegó rápidamente, los sujetos que momentos antes habían estado discutiendo con su jefe ya no se encontraban en el lugar y el empleado vio a su patrón tirado en el suelo desangrándose, pero todavía con vida, por lo que –sin perder tiempo– el trabajador salió a la calle a pedir un taxi, subiendo ahí a su patrón, trasladándolo al Hospital Rural número 35 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) de Santiago Jamiltepec en donde, lamentablemente, debido a la gravedad de su lesión, Mauricio Alcastro Campo dejó de existir momentos más tarde.

Elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI) de Jamiltepec se presentaron en dicho nosocomio, encontrando en el descanso el cuerpo del desafortunado joven, quien se encontraba en posición decúbito dorsal sobre una camilla.

Los elementos de la AEI fueron informados por la trabajadora social de este hospital que el paciente había fallecido a causa de un disparo en la cabeza.

Luego de dar fe del cuerpo, los agentes investigadores ordenaron el levantamiento del cadáver y su traslado al panteón municipal del lugar para la necropsia de ley correspondiente, para determinar con total seguridad las causas del fallecimiento de dicha persona.