Crónica de la labor profesional de don Miguel Ángel Menéndez López.

Puerto Escondido, Oax. Este martes 11 de julio, al saberse en Puerto Escondido el repentino deceso del estimado y conocido locutor, periodista y editor Miguel Ángel Menéndez López, hubo una sentida consternación en la región debido al deceso de “Miguelito”, como cariñosamente lo llamaban sus amigos y radioescuchas, a quienes con su característica voz entretuvo, informó y divirtió a través, primero, ende la entonces única estación de radio AM en Puerto Escondido, XEACC La Voz del Puerto y, posteriormente, en Estéreo Esmeralda, donde, a lo largo de más de treinta años, cimentó con su profesionalismo, puntualidad y disciplina, un merecido reconocimiento de la comunidad, dejando una indeleble huella en la memoria del pueblo.

Menéndez López inició su ascendente carrera como locutor en la capital del país, donde se fogueó con las mejores voces del cuadrante, debutando en una de las más populares radiodifusoras de ese entonces; motivado por su cariño a la Costa, retornó para integrarse a la pionera del cuadrante en la costa, La Voz del Puerto, donde laboró incansablemente, creando programas que hoy todavía las viejas generaciones recuerdan con cariño.

Posteriormente fue invitado a participar a la naciente 94.1 Estéreo Esmeralda, donde creó varios espacios de entretenimiento e informativos, y un equipo de periodistas que mantuvieron informada a la región oportunamente, entre estos programas hay dos que siempre dejarán una huella profunda en Puerto Escondido, el primero de ellos el programa Tribuna Libre, un espacio de denuncia ciudadana que cambió la forma de ejercer el periodismo en la región de la Costa; el otro programa recordado por todo el público fue “Entretenido”, mejor conocido como “Los Chinchulines”, un programa de entretenimiento, cultura y música para toda la familia, que tenía secciones de humor, cápsulas culturales y además un espacio para concursos donde se recompensaba a los “socios” por responder correctamente a diversas preguntas de cultura general con sus “chinchulines” que podían cambiar por diversos premios.

Su siguiente meta fue emigrar al estado de Jalisco por motivos de salud, donde inició una exitosa empresa de publicidad y de Radio en red que lo mantuvieron lejos de su querido terruño, al que finalmente retornó en marzo de este año para concretar varios proyectos que dejó pendientes, como la elaboración de una memoria gráfica de la historia de Puerto Escondido, idea que inició su padre, don Miguel Menéndez Sordo, quien además fundó El Despertar de la Costa, uno de los primeros periódicos de la región.

Con su ausencia Miguelito, deja un hueco difícil de llenar y una inolvidable huella en la historia de Puerto Escondido, descanse en paz y pedimos resignación a sus dolidos deudos.

También puede interesarle: