Desalmado sujeto intentó asesinar a su propio padre en Puerto Escondido.

Puerto Escondido, Oax. Alrededor de las 09:00 de la mañana del domingo 10 de diciembre, el ingeniero Francisco Mendoza González vio unas lonas sobre su carro, como no las reconocía, el señor Francisco se acercó para indagar más sobre el asunto cuando –de repente– de debajo de su carro salió un individuo, quien intentaba hacerle daño. 

La sorpresa de don Francisco todavía no acababa, pues el sujeto que salió de debajo de su vehículo queriendo lastimarlo no era otro que su propio, Christian, a quien por un momento el hombre casi no lo reconocía, pues llevaba tiempo sin verlo y su vástago se había dejado crecer la barba y bigote; de acuerdo al ingeniero Mendoza, ver a su hijo en Puerto Escondido ya era en sí una gran sorpresa, pues hacía mucho tiempo que Christian no había pisado suelo en la Costa.

Don Francisco también narró que desde hace ya algunos años él se encuentra separado de su esposa, con quien tuvo dos hijos, uno de ellos es Christian; don Francisco dijo que entre sus propiedades posee una casa en el Fraccionamiento Bacocho, la cual le renta a un ciudadano estadounidense con quién ahora mantiene un litigio, ya que el extranjero dejó de pagarle la renta e incluso él y su trabajador sufrieron un desalojo violento por parte de este extranjero.

El ingeniero Mendoza González asegura que el extranjero es un ex militar del ejército de los Estados Unidos de América y tiene una relación estrecha con su hijo Christian, a pesar de que éste no radica en esta ciudad costera desde hace tiempo.

El ingeniero Francisco, de propia voz, narró cómo sucedió el intento de asesinato que sufrió por parte de su propio hijo:

“El domingo diez de diciembre de este año saqué mi camioneta Ford F-250 Duty para estacionarla, como de costumbre, en la Calle Segunda Poniente; al bajar de mi camioneta, pude darme cuenta que debajo de otra unidad que tengo en servicio, una camioneta Ford F150 blanca, del lado derecho había un bulto negro a la altura de la parte de atrás, por donde está el diferencial de la camioneta, una bolsa de nylon negro. 

Después de haber limpiado la basura con una bomba de alta presión, miré que la bolsa no se movía; posteriormente, recogí la bomba de alta presión y la guardé, siendo las nueve diez de la mañana; pensé que tal vez dentro de la bolsa estaba el cadáver de un perro o algo parecido por lo que, para revisarla, abrí la puerta de la camioneta y toqué con un zapato la bolsa, sin que hubiera movimiento; de ahí, entré a la camioneta del lado del conductor y la puse en neutral, moviendo la camioneta sin arrancar el motor, por si un animal se encontraba dejado del vehículo.

En ese momento que moví la camioneta salió una persona del bulto que yo había visto, esta persona se incorporó y pensé que era un indigente, pero para mi sorpresa era mi hijo Cristian Mendoza Hurtado, a quien no reconocí en el momento.

Después de abrir la puerta de la parte del chofer, me sacó un cuchillo de unos treinta centímetros de largo, el cual lo tengo en mi casa por ser el lugar donde se dio este lamentable evento; del lado del cinturón, mi hijo portaba un machete, como de unos cincuenta centímetros, el cual estaba descubierto.

Al darme cuenta que era mi hijo Cristian Mendoza Hurtado, corrí hacia mi domicilio y ahí mi hijo me dijo expresamente que venía de parte de Dustin R. Brost a matarme y que dejara en paz a Dustin, porque era ‘su patrimonio’; cabe señalar que este sujeto del que me hizo mención mi hijo es quien ya ha intentado hacerme daño y me ha amenazado de muerte, ya existen dos Carpetas de Investigación en contra de este sujeto, por amenazas, daños materiales y despojo agravado, los números de carpeta son 3543/FPE/17 4050/FPE/2017, y, por la vía civil hay un juicio de desahucio en contra de este mismo sujeto, así como también se le han mandado oficios a migración para verificar la situación de este sujeto, pero no he recibido la atención adecuada ni las autoridades han procedido a la debida deportación de este sujeto de territorio mexicano. 

Después de que mi hijo siguiera con sus reclamaciones y amenazas de que dejara en paz ‘su patrimonio’, tuve miedo y temor porque mi propio hijo quería hacer daño, por lo que corrí por la parte izquierda y lo quise enfrentar, y él corrió hacia atrás y le dije ‘si me vas a matar, hazlo, yo sólo te di la vida, pero estás cometiendo una locura’, por lo que él reaccionó de forma violenta, atacándome con una macana eléctrica y el machete, el cual esquivé pero logró darme un pequeño rozón en el antebrazo y corrí para mi despacho, cerré la puerta y él siguió pegándole al vidrio y estuvo forcejeando con la chapa de la puerta, hasta quebrar el vidrio, por lo que corrí para la oficina para encerrarme y no tener contacto con él.

Mi hijo no podía entrar al interior de mi oficina, pude ver cómo cerró la puerta metálica que da acceso al taller mecánico, donde tranquilamente se puso unos guantes y cambió los candados del portón para que nadie pudiera entrar, pero él no sabía que yo tenía una puerta de salida por la parte de atrás, por la que pude salir y llegar a la calle en donde, gracias a Dios, venía una camioneta negra con dos ocupantes.

Uno de ellos, al verme me preguntó qué me pasaba, por qué me encontraba en ese estado, ya casi desmayándome pues mi estado de salud era crítico; el ocupante de esta camioneta que me había preguntado si estaba bien resultó ser nada menos que el comandante Apolonio de la Policía Municipal de San Pedro Mixtepec y cuando le expliqué lo que sucedía y le comenté que mi hijo me quería matar, el comandante hizo una llamada y llegaron elementos de la Policía Municipal y entraron por la parte por donde yo pude escapar, y empezaron a buscar a mi hijo en el almacén, cuartos, la refaccionaria, pero no lo encontraban.

Tengo también una ‘casa rodante’ la cual estaba cerrada, pero los policías no querían entrar, y tomé la decisión de entrar por la ventana para que pudiera abrir la puerta, mi hijo estaba adentro, después entró una policía de sexo femenino quien empezó a conversar con mi hijo para que saliera, mientras le dije a los policías que buscaran las cosas que él traía, a lo cual se negaron. 

Minutos más tarde, mi hijo salió y los policías lo arrestaron, y traía una bolsa tipo mariconera, y una maleta la cual en su interior contenía unos guantes quirúrgicos, bolsas negras, machete, cuchillo, macana eléctrica, gorras, unas sudaderas y candados”. 

Christian ya está en los separos de la Vicefiscalía, en lo que se define su situación legal; al mismo tiempo el señor Francisco Mendoza exige a las autoridades de migración que le den seguimiento al caso del extranjero que ocupa su casa de manera ilegal.