Puerto Escondido, Oax. Al menos dos personas resultaron heridas por ataques de cocodrilos en distintos hechos registrados esta semana en la región de la Costa; a pesar de la terrible experiencia, las víctimas han podido sobrevivir para poder contar su historia.

El primer ataque de cocodrilo ocurrió el domingo 23 de junio, en el transcurso de la tarde, cuando la víctima, Javier Duarte, vecino de La Barra de Colotepec, se encontraba en compañía de sus familiares y otros amigos disfrutando de un domingo familiar, por lo que decidieron acudir a pescar al río de la barra, en el lugar mejor conocido como la bocabarra del lugar.

Ahí, de acuerdo a la víctima, se encontraban ya varias personas practicando la pesca, algunos con redes como atarrayas y trasmallos, y algunos más con sus chacalmatas para la pesca del camarón, por lo que inmediatamente esta persona y sus familiares decidieron unirse, sacando para ello su trasmallo e introducirse a las aguas turbias del Río Colotepec.

Cuando más entretenidos se encontraban, de pronto el señor Javier Duarte sintió que algo lo agarraba de las piernas, jalándolo al fondo del rio, por lo que comenzó a pedir auxilio, de esta forma sus familiares, amigos y demás personas que se encontraban a su alrededor, al percatarse que se trataba del ataque de un cocodrilo de extraordinaria dimensiones, decidieron auxiliar a esta persona. 

Logrando arrancarlo literalmente de las fauces del cocodrilo, resultando la víctima con graves heridas en pierna y mano, siendo trasladado inmediatamente a un centro hospitalario, en donde fue intervenido quirúrgicamente logrando salvar su pierna y la mano.

Posteriormente, el miércoles 28 de junio, un vecino de la comunidad de El Palmar en el municipio de Santa María Tonameca resultó lesionado de sus extremidades después de que, en estado de ebriedad, se quedara dormido a las orillas de la laguna de Ventanilla.

De acuerdo con la víctima, Albino Almaraz Hernández, de 36 años de edad, después de un día de parranda, y aún en estado de ebriedad, intentó dirigirse a su comunidad, de pronto no supo a donde fue a parar hasta que sintió que algo lo mordía y comenzaba a jalarlo, por lo que debido al fuerte dolor se despertó.

El alcoholizado sujeto se llevó el susto de su vida al descubrir que el causante de su dolor era un enorme cocodrilo que intentaba devorarlo, por lo que como pudo comenzó a forcejar con el lagarto y, al sentirse libre, comenzó a correr desesperadamente, pero al encontrarse en un lugar alejado, tardo varias horas caminando hasta que herido y sangrante arribó a la Cooperativa de Servicios Ecoturísticos La Ventanilla, en donde fue auxiliado por los prestadores de servicios turísticos, quienes solicitaron el apoyo de los elementos de la Policía Municipal de Santa María Tonameca, quienes trasladaron al lesionado al hospital de San Pedro Pochutla, en donde su estado de salud se reporta como estable, después de ser atendido de sus heridas.