Una de las falacias más comunes que miles de personas usan al debatir ideas es el argumento ad verecundiam o argumento de autoridad, el cual básicamente significa que si una persona o institución famosa, conocida o de renombre afirma algo, automáticamente esto debe ser cierto solamente porque quien emitió la opinión es una persona conocida.

Hay casos donde esta clase de argumentos son válidos, cuando se trata de consultar a determinados expertos en una cierta área de conocimiento, sin embargo por lo general su uso se limita únicamente a áreas ajenas al campo de estudio de las personas.

Todos hemos visto o escuchado casos así donde una celebridad, llámese actor, escritor, músico o científico, usando su fama y renombre, emite una opinión sobre determinado tema, del cual no necesariamente conoce todas sus aristas; para quienes coinciden con esta opinión, el argumento presentado por la celebridad es el más sensato y creen que nadie puede disputarlo, únicamente porque no son tan famosos como la persona que lo dijo.

Otra variación de esto, y lamentablemente muy común hoy en día, es que a través de las redes sociales y páginas de Internet se publican supuestos estudios o informes de determinadas universidades o científicos de renombre (que en realidad no existen o no tienen nada que ver con el tema a tratar) donde se afirma tal o cual cosa, y la gente suele creer ciegamente en estas afirmaciones sin estudiarlas ni cotejar las fuentes.

Un claro ejemplo circuló en días recientes por las redes sociales, cuando se publicó un supuesto estudio donde se afirma que existe una correlación entre el consumo de helado y el desempeño académico, no la inteligencia como algunos titulares sensacionalistas afirmaban; en este supuesto estudio, si en verdad tiene sustento, se afirma que a mayor consumo de helado hay un mayor desempeño académico, basándose en los litros de helado que consume la persona promedio al año en diversos países, en esta supuesta relación se encontró que quienes viven en países con mayor consumo de helado por persona al año tienen un mayor rendimiento académico que aquellos que viven en países con menor consumo de helado, aunque muchos expertos han puesto en tela de juicio estas afirmaciones, pues consideran que hacen falta muchos más estudios para determinar si verdaderamente existe una correlación entre estos dos parámetros o simplemente es una casualidad.

DEBEMOS BUSCAR SIEMPRE LA VERDAD, no conformarnos con lo que nos dicen unas personas, famosas o no; tenemos que dejar de lado esa pereza mental y empezar a cotejar las diversas fuentes informativas antes de llegar a una determinada postura.

El problema es que algunas personas únicamente tienen una o dos fuentes de información, aquellas que coinciden con su visión de las cosas, y se conforman con ellas, no comparan información ni se atreven a ir a otros lugares, excepto que sea para reafirmar su convicción de aquello en lo que han creído es totalmente verdadero, que todo aquel que no opine igual es un ignorante –o peor aún– que es nuestro enemigo.