La semana pasada la tormenta tropical “Beatriz” trajo fuertes lluvias a esta región de la Costa y buena parte del estado de Oaxaca; aunque en Puerto Escondido y sus alrededores las afectaciones fueron menores, y no hubo pérdidas humanas como en otras partes de la entidad, definitivamente esto debemos considerarlo como un aviso de lo que nos espera pues, por poner un ejemplo, el pronóstico meteorológico para esta nueva semana indica que seguirán las lluvias en territorio oaxaqueño.

Sabemos que una parte de las afectaciones que dejaron las fuertes lluvias se pudieron haber evitado si los ciudadanos fuéramos más responsables; por ejemplo, muchos tienen la mala costumbre de tirar su basura a las vías públicas, inclusive se han visto casos de personas que esperan precisamente a que se formen arroyos de aguas pluviales para ir a lanzar su basura; conforme estos desperdicios se van acumulando, se forma un tapón que obstruye las bocas de tormenta o alcantarillas, por lo que las grandes corrientes de agua empiezan a inundar las calles y, eventualmente, los domicilios particulares y espacios públicos.

También nos falta mucha cultura de Protección Civil, la cual se traduce en algunos puntos básicos, el primero y quizá más importante de todos, estar al pendiente de las recomendaciones que realicen única y exclusivamente las autoridades de Protección Civil.

Desafortunadamente sabemos que muchas personas suelen escuchar suposiciones o comentarios mal infundados de vecinos, familiares o amigos, y por eso después suelen ignorar cuando personal de Protección Civil les pide trasladarse a un albergue para proteger su vida o sus pertenencias.

En este sentido, también debemos comprender por qué algunos prefieren arriesgar inclusive la vida antes de salir de casa, pues desgraciadamente los actos de rapiña son muy comunes en estos momentos de desgracia, ya que como sociedad muchas veces nos falta aprender a SOLIDARIZARNOS CON EL DOLOR AJENO, es muy triste que, cuando se trata de recolectar despensas o apoyos diversos para los damnificados por algún desastre natural, lo primero que digamos es que no tiene caso, que serán otras personas las que se beneficien, o simplemente no hacer nada; creo que todos en algún momento hemos necesitado del apoyo y no se nos ha negado, así que es justo también conmovernos con la necesidad de otros, y si no queremos o podemos apoyar, por lo menos no desanimemos a otros que tienen la intención de ayudar, muchas veces por hacerle caso solamente a rumores o inclusive simples rencillas políticas o sociales, cuando en un momento de verdadera necesidad todo eso debe quedar de lado.