Editorial

Este fin de semana pasado dos tristes noticias se registraron en este Puerto, la primera de ellas la desgracia que sufrió una familia originaria del Estado de México que fue golpeada por una fuerte ola mientras sus integrantes paseaban por el Andador Un Sueño Posible cerca de la Bahía Principal de este Puerto; la segunda cuando un grupo de personas, entre locales y paseantes, sufrieron un percance en altamar y tuvieron que nadar durante casi 10 horas hasta poder ser rescatadas con vida.

Estos lamentables casos nos deben dejar una enseñanza, especialmente a quienes vivimos en Puerto Escondido, pero de manera especial a nuestras autoridades; en el caso del Andador Turístico de este Puerto, no es la primera vez que ocurre una desgracia de este tipo, de hecho hace casi 5 años ocurrió una tragedia mucho mayor, pues en ese entonces 3 personas perdieron la vida y una más resultó con heridas de gravedad; en ese momento el entonces Secretario de Turismo informó, a nombre del Gobierno del Estado, que se estaría invirtiendo una fuerte suma de dinero para remodelar este andador, instalar barandales y así evitar nuevas tragedias, pero nada sucedió, y lo más indignante de esto no fueron las promesas incumplidas de nuestros gobernantes, sino la apatía de la ciudadanía para exigir respuestas, precisamente para evitar nuevas tragedias como la de este fin de semana.

Ahora que ha vuelto a ocurrir una situación tan lamentable, son muchas las voces que se vuelven a alzar, aunque yo me pregunto ¿POR CUÁNTO TIEMPO? Y es que desgraciadamente los ciudadanos tenemos una pésima memoria a corto plazo, y quizá en cuestión de una o dos semanas ya nos habremos olvidado de este tema, y estaremos quejándonos de algo más, lo que esté de “moda” en ese momento.

En el caso de la lancha que volcó, ese mismo fin de semana se supone que existía una alerta por parte de las autoridades de Protección Civil por la presencia de una depresión tropical frente a aguas del Pacífico Mexicano, esta alerta obviamente también se emitió aquí en Puerto Escondido y sus alrededores, sin embargo ni el responsable de la embarcación ni los encargados de la Capitanía de Puerto respetaron esta alerta.

Afortunadamente en esta ocasión no hubo pérdidas humanas que lamentar, sin embargo queda en el aire una pregunta: ¿Acaso tiene que haber muertos para que las autoridades se decidan a actuar con firmeza? ¿No existe una Capitanía de Puerto para marcar lineamientos y hacerlos respetar?.

Tenemos que entender que esta clase de noticias no se pueden ocultar, y que cuando se dan a conocer afectan de un modo u otro a Puerto Escondido como destino turístico, por lo que es necesario que se tomen medidas para que los visitantes puedan recuperar la confianza en el lugar y decidan seguir visitándolo con seguridad, no se van a solucionar las cosas fingiendo que no pasó nada o que no ha habido omisiones por parte de las autoridades correspondientes, al contrario, es de sabios reconocer los errores y –sobre todo– corregirlos para que no se sigan repitiendo.

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