El objetivo primordial detrás de todo negocio debe ser la atención a sus clientes y obtener ganancias para seguir trabajando; el problema está en que, muchas veces, las empresas se centran más en obtener ganancias que en brindarles una buena atención a sus clientes.

Hace décadas, los videoclubes eran los lugares donde uno podía ir a rentar películas diversas, sin embargo el número limitado de copias, los costosos recargos entre muchos factores causaron que, eventualmente, con la llegada de Internet y las mejores velocidades de navegación los servicios de streaming como Netflix y similares se fueran popularizando, y dejando así fuera de “la jugada” a muchos de estos negocios, pues los clientes prefieren pagar una suscripción mensual o por contenido, sin cargos adicionales ni existencias limitadas.

De la misma forma, con la popularidad de los teléfonos inteligentes y los excesivos cobros de parte de los taxistas, a algunos empresarios se les ocurrió crear plataformas digitales como Uber, Cabify entre otras que le devolvían a los clientes el control y les daban una alternativa que muchos prefirieron antes de seguir siendo víctimas de los abusos de parte de algunos conductores del transporte público que, por sentir que eran los únicos que prestaban el servicio, creían que podían hacer lo que quisieran, aún en detrimento de sus propios clientes.

Lo mismo pasa con otras plataformas digitales como Airbnb, una aplicación móvil que permite que particulares renten o pongan en renta alojamientos en diferentes partes del mundo entre otros particulares, para tener un espacio para dormir durante sus vacaciones, sin la necesidad de pagar altos precios por hoteles o posadas, lo que ha sido también un duro golpe para la industria hotelera.

Obviamente es muy fácil para muchos satanizar estas plataformas en lugar de ver una realidad evidente y cruda, estas plataformas han ido ganando popularidad PORQUE LOS CLIENTES LAS PREFIEREN, y es que aunque puede haber muchas deficiencias y problemas con estas aplicaciones y sus usuarios, pero en general la mayoría prefiere soportar estos problemas a seguir tolerando los abusos de los negocios “tradicionales” que, con el paso del tiempo, han ido perdiendo de vista la importancia de brindarle una buena atención a sus clientes.

En esta región son muchas las personas inconformes con la atención de diversos prestadores de servicios, y mucho temo que si algún día llegan a entrar mejores alternativas muchos se irán detrás de ellas, quizá algunos por la novedad, pero muchos otros porque verdaderamente están buscando una mejor atención, cuando desde ahora los actuales prestadores de servicios tienen en sus manos la posibilidad de corregir lo que está mal y así evitar perder más clientes a futuro.