Editorial

Hay personas que insisten en vivir aferradas al pasado; hoy en día algunos políticos mexicanos nos siguen queriendo vender la idea de que el petróleo sigue siendo el gran negocio que fue hace ya varias décadas, y aunque a nivel mundial casi todos los países están apostándole a tecnologías más modernas, renovables y limpias, los mexicanos como siempre sentimos que SOMOS LA EXCEPCIÓN A LA NORMA, que si en los demás países se está siguiendo la ruta de los biocombustibles y la generación de energía de forma natural, por ejemplo la energía eólica o la solar, a nosotros sí nos va a funcionar seguir basando nuestra economía totalmente en la producción petrolera y la venta de hidrocarburos.

En el mundo empresarial existe una frase que reza: “no pongas todos tus huevos en una misma canasta”, que quiere decir que debemos diversificar nuestras fuentes de ingreso; infinidad de veces hemos escuchado a políticos y sus simpatizantes hablar de la enorme riqueza natural que tiene nuestro país, y sabemos que esta riqueza representa gran potencial que, por desgracia, no se está explotando como se debe.

A pesar de tener todo lo necesario para ser una potencia turística a nivel mundial, en México la famosa “industria sin chimeneas” ocupa apenas la tercera posición como principal fuente de ingresos para nuestro país, por debajo de las remesas y de la producción petrolera, esto a pesar de que –con orgullo– decimos que México tiene una gran riqueza cultural y natural que podemos compartir con el mundo entero.

Lamentablemente, nuestros políticos nos quieren mantener en una mentalidad del siglo pasado, en que la extracción y producción del petróleo y sus derivados será la panacea que saque adelante a nuestro país.

Las alternativas que tenemos son varias, y por mucho más saludables no sólo para el medio ambiente, sino también para nuestra sociedad pues, por ejemplo, fomentar de verdad la actividad turística también puede servir para conservar nuestras tradiciones ancestrales, gastronomía, música, expresiones artísticas y más.

Personalmente me preocupa que haya políticos ciegos ante el panorama global, quienes buscan aislarnos más del resto del mundo con la tonta idea de “protegernos” contra el fenómeno de la globalización cuando éste nos va a alcanzar queramos o no, y mejor sería que nosotros entremos a esta dinámica para beneficiarnos y poder realmente lograr el futuro próspero que nuestros políticos por tanto tiempo nos han prometido, pero que ninguno tiene realmente la intención de alcanzar –excepto para ellos mismos y sus más cercanos– pues al final un país próspero es menos propenso a conformarse con las migajas que los políticos acostumbran a darnos.

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