Entre Escualos

La izquierda mexicana es muy buena para señalar “guerras sucias” en su contra, acusando que los demás partidos le inventa toda clase de mentiras y difamaciones para “ensuciar su imagen” impoluta; curiosamente, esta izquierda que tan sensible es hacia las difamaciones que le hacen en contra es la misma que, sin ningún empacho y con todo el cinismo del mundo, se inventa cualquier mentira con el afán de desacreditar a sus adversarios políticos simplemente por el tremendo miedo que les da enfrentarlos “por las buenas”.

Todo esto lo digo por la “noticia” que, en las últimas semanas, ha estado circulando a través de las redes sociales y diversas plataformas como grupos de Whatsapp y similares en donde se asegura que, para finales de este año o principios del próximo, nos va a caer un “megagasolinazo” que pondrá la gasolina a más de 20 “varos” el litro; este mensaje “coincidentemente” se encarga de recordarles a todos que el principal argumento a favor de la Reforma Energética de Peña Miento fue que con ésta iban a bajar los precios de los combustibles, y además que esta reforma, así como los impuestos a la gasolina, fueron respaldados por José Antonio Meade, quien se dice que está siendo considerado como “suspirante” del RIP a la Presidencia de la República para el próximo año.

Antes que nada hay señalar que esta supuesta información no tiene ningún sustento, aparte claro de las miles de páginas chairas que pululan en Internet y Facebook, y que el mismo gobierno ha desmentido esta información; a lo mejor dirán algunos que pues obvio que van a decir eso para no afectar a “su candidato” pero pues siendo sinceros, ¿no todos sabemos ya el cinismo con que actúan los políticos mexicanos? No vamos tan lejos, todos nos enteramos perfectamente del “megabono” que plantean “regalarse” nuestros “ilustres” legisladores por su “ardua labor” en beneficio del país, aprobando ahí sí por unanimidad un bono de fin de año y fin de la legislatura millonario, porque claro, para apoyar a los miles de damnificados por los terremotos en todo México no hubo dinero (o interés) pero para poder seguirse dando la gran vida nuestros diputados y senadores siempre logran ajustar las cuentas perfectamente.

En fin, a lo que quiero llegar es que todos sabemos que si el gobierno realmente estuviera planeando aplicar el famoso gasolinazo, ya lo habría dicho, porque de todos modos aunque repelemos, hagamos pataletas o nos volteemos de cabeza, cuando el gobierno dice “va” es que va y punto, nos la dejan “Cayetano” sin más ni más.

Pero si no lo dicen es simple y sencillamente porque no se está planeando, es cierto que tampoco se puede llegar al punto de decir tajantemente que un incremento en los precios del combustible no puede llegar a darse, como es el caso del gas, el cual en las últimas semanas ha subido de precio en primer lugar porque, con la llegada de la temporada de frío, aumenta el uso de este combustible tanto en la cocina como en las calefacciones.

Entonces, ¿por qué tanto interés en afirmar que viene un “megagasolinazo” cuando no es verdad? La respuesta la sabemos todos; hace unas semanas algunos representantes y militantes de Morena ya habían advertido que “en cualquier momento” el gobierno de Peña Miento nos iba a dar un nuevo golpe directo al bolsillo con un gasolinazo más, como parte del compromiso que tiene con las empresas extranjeras que “compraron” Pemex para seguir sangrando a los mexicanos.

Ahora, de buenas a primeras, y como siempre sin ningún sustento, varias páginas que siempre se dedican a difundir todas las “xaladas” de Morena son las únicas que –sin presentar ninguna fuente seria– afirman que viene un nuevo gasolinazo, haciendo parecer que la gente de Morena nos “avisó a tiempo” y que tanto Peña Miento como Meade nos quieren “fregar” a todos los mexicanos.

Y muchos se preguntarán ¿por qué esta fijación con Meade de parte de los “morenos”? Fácil, porque el “Miado” está muy bien preparado en lo académico, y además es bastante bueno en un debate sin necesidad de caer en provocaciones, vamos, es precisamente todo lo que MALO no es, por eso se nota a leguas que el Peje le tiene “miedo” y la razón por la que López Hablador quiere dejarlo fuera de la jugada desde ahora, antes de que pueda ser elegido como el “candidote” del RIP, porque ahí el tabasqueño va a tener demasiados problemas, pues en primer lugar Meade le desarma su “estrategia” a MALO de solamente atacar y descalificar a sus contrincantes, con la idea de que éstos a su vez quieran hacerle lo mismo a él y MALO pueda darse baños de pureza; Meade no cae en esa clase de provocaciones y –por lo que hemos visto de él– hasta sabe “voltear” con elegancia los insultos; por el lado técnico y profesional ni se diga, hay un mar de diferencia entre “Miado” y MALO, en primera porque José Antonio Meade sí está bien preparado y cuando dice algo es porque tiene conocimientos de ello, mientras que el Peje muchas veces no conecta el cerebro con la lengua y acaba hablando incoherencias, como cuando dijo que “no se necesita mucha ciencia” para extraer petróleo, y si se trata de hablar de temas de economía, olvídense, Meade le da vuelta y media a López Orador.

Por todo eso, y algunas razones más, es que MALO no quiere NI DE CHISTE que José Antonio Meade sea el candidato del RIP a la Presidencia de la República; de hecho, en su momento lo comenté, aprovechando la ocasión en que Margarita Zavala renunció al PAN, salió el Peje a “felicitarla” al tiempo en que “animaba” a Miguel Ángel Osorio Chong a hacer lo mismo y abandonar el RIP antes de que haya “una imposición”, como lo dije en su momento, no es que MALO esté tan preocupado por el futuro político del “Chino” Chong, sino más bien es que López Hablador sabe perfectamente que a Osorio Chong sí se lo puede “chamaquear” de todo a todo, sin que éste pueda siquiera meter las manitas para defenderse, por eso trata –a como dé lugar– de influir ya sea para que Miguel Ángel Osorio Chong sea candidato del RIP, o bien, que siga los pasos de la Zavala y se vaya como independiente, restándole así muchos votos al RIP.

Por todo eso es que ahorita la izquierda está desesperada buscando desacreditar la posible candidatura de José Antonio Meade, y por ello es que Morena, apoyado por sus fieles escuderos, sacó este rumor infundado, quizá con la esperanza de que al ver el gran rechazo que tiene entre la sociedad (pues al final a todos nos duele que suba la gasolina) y a lo mejor el RIP así recule en su intención de poner a José Antonio Meade como candidato.

No le veo otra intención pues, si no se llega a cumplir este “aviso”, la verdad es que muchos ciudadanos se van a preguntar qué es lo que pasó, quizá algunos creerán que de verdad el RIP “tuvo miedo” a la gente, o inclusive es posible que MALO se quiera “colgar” el milagrito que, gracias a su “oportuno aviso” y la presión ciudadana se logró evitar el incremento a la gasolina, pero aun en todo esto siento yo que ya no va a salir tan afectado Meade si es que llega a quedar como candidato a la Presidencia.

Pero, como decía al principio, lo que me sorprende es el terror que MALO tiene de que Meade quede como candidato del RIP, porque a leguas se nota que no las tiene todas consigo; no es para menos, en las últimas semanas, y de cara a la elección presidencial, en varios medios internacionales se ha estado hablando de los “suspirantes” a “la grande”, y evidentemente uno que siempre ha figurado ha sido López Hablador, en primera porque es el único que de manera oficial ya está “palomeado” (por él mismo) y porque lleva más de 12 años haciendo campaña.

Y aunque en los medios internacionales se le reconocen algunos de sus logros, también se le han criticado sus errores e incongruencias; por ejemplo, recientemente se publicó un artículo donde señalan a MALO de un “nacionalista convertido en malinchista convertido en nacionalista” de nuevo, pues se habla de que hubo una época en que el tabasqueño criticó al entonces alcalde de Nueva York, Rudolph Giulani, de no haber “atacado” de fondo el tema de la inseguridad en esta importantísima ciudad estadounidense y solamente haber “maquillado” el problema; luego, todos recordamos que en la recta final de su gobierno, y de cara a su eventual candidatura presidencial, MALO trajo al mismo Giulani (pagándole una millonada a costa del erario) para que viniera a “enseñar” cómo combatir la inseguridad en la Ciudad de México para que se pudiera seguir el ejemplo de Nueva York; ahora, en los últimos años, MALO una vez más tomado una postura antiestadounidense, afirmando que México puede arreglar solo sus problemas.

Éstas y muchas inconsistencias más se le han cuestionado a López Hablador pues ya está como la Chimoltrufia y, así como dice una cosa, luego dice otra; pero Meade a nivel internacional tiene una buena reputación, mucho mejor que la de MALO, y precisamente por eso es que el tabasqueño está preocupado.

Ya lo dije en su momento, Meade es, para mi gusto, el “suspirante” mejor preparado y, posiblemente sea el único capaz de darle una verdadera pelea a López Hablador; si el RIP no lo postula ya prácticamente podría decirse que le está dejando la mesa puesta para que el Peje levante como la espuma, y la única esperanza de “desinflarlo” sería esperar que él mismo se meta un “autogol”, algo que ciertamente es muy común en él, pero que a lo mejor no sería suficiente para dejarlo fuera de la jugada.

Ahora, esto no quiere decir que yo crea que López Hablador sea el “candidato a vencer”, de hecho la semana pasada señalé aquí que es gracias al RIP y a los demás partidos de oposición que MALO esté donde está actualmente; es como en el caso de Estados Unidos con Donald Trump, nadie en sus cinco sentidos podría haber dicho que un personaje tan nefasto podría no sólo llegar a competir en las elecciones federales, sino que acabaría ganándolas.

Sin embargo, hay que reconocer que el triunfo del Trompas no fue posible tanto por lo que él hizo, sino más bien por lo que TODOS sus adversarios (dentro y fuera del partido) hicieron y dejaron de hacer.

Como Trump en Estados Unidos, López Hablador representa aquí en México a un sector de la sociedad que se ha sentido ignorado y que no ha sido tomado en cuenta; por muy ridículos e incendiarios que sean sus discursos, nadie puede negar que su postura tiene –hasta cierto punto– una razón de ser; y es que es innegable que, como en el “Gabacho”, aquí en México la clase política ha estado más preocupada en cuidar de sí misma que del ciudadano “de a pie”.

En nuestro país la gente ya está cansada de la corrupción con que se manejan todos los partidos políticos, pero sobre todo está harta del cinismo con que operan estas mafias pues aún en los remotísimos casos en que llega a haber investigaciones o inclusive detenciones, siempre resulta que hay falta de pruebas, no se “organizó debidamente” el expediente o cualquier otra excusa ridícula y los polacos detenidos de todos modos acaban purgando condenas irrisorias mientras el dinero sigue sin aparecer; de hecho, generalmente cuando un político acaba siendo detenido, es simplemente por un tema de revanchismo político más que un verdadero interés por hacer justicia o perseguir la corrupción e impunidad.

Ante todo este panorama, es más que obvio que el ciudadano promedio anhele un cambio, alguien diferente al resto del sistema; es como el que está muriéndose de hambre, en su desesperación es capaz de comerse LO QUE SEA con tal de ya no estar en esa situación, y ese “lo que sea” es precisamente lo que representa el Peje para muchos mexicanos.

Él se pinta como “la esperanza de México” aunque muchos en el fondo de su corazón saben que es más de lo mismo, pero NECESITAN creer que MALO sí es diferente; este pensamiento se resume a una típica frase que usan los chairos cuando hablan de que hay que “darle chance” al Peje de gobernar, pues ellos dicen que “ya no podemos estar peor de como estamos”, es decir, ellos mismos saben que con el Peje las cosas no van a ser como las pintan, que van a quedar muchas promesas incumplidas pero ellos de verdad, con todo su corazoncito, quieren creer que aunque sea “un poquito” pueden mejorar para ellos.

Al igual que Trump, MALO le dice a los votantes lo que quieren oír; sobre todo, cuando les dice que la situación en que viven no es su culpa, sino la de alguien más, para Trump ese “coco” son los migrantes (especialmente los indocumentados) y para el Peje son “los ricos”; ambos prometen ridiculeces para “arreglar las cosas” y devolverles el poder a ellos “los buenos”, arrebatándoselo a “los malos”, Trump ha prometido por ejemplo devolverles los empleos perdidos a los trabajadores estadounidenses, MALO habla de “redistribuir” la riqueza y darle a todo mundo un montón de dinero y beneficios sin que tengan que mover un dedo.

Al final estas promesas no son más que sueños guajiros y, aun si de alguna manera milagrosa llegaran a cumplirse, acabarían trayendo más perjuicios que beneficios, pero la gente no quiere escuchar eso, ellos quieren que les digan cosas bonitas y les prometan que todo va a salir bien.

Pero no habría necesidad de llegar a estos extremos si los políticos que ya están hubieran tenido tantita “abuela” y se hubieran tentado siquiera un poco el corazón para por lo menos hacer como que se preocupaban por el ciudadano promedio pero no, para ellos es siempre la ley del embudo, lo ancho hacia ellos y lo angosto para todos los demás. Por eso es que ganó Trump y, a menos que los políticos mexicanos empiecen a enderezar el rumbo, podría ser también el triunfo para MALO.

Pasando a temas estatales, esta semana rindió su primer informe de gobierno el “Nene Consentido” Alejandro Murat; para empezar, llamó poderosamente la atención la estratagema usada por el “gober” para darles el “madruguete” a los “maistros” que ya estaban preparados para hacer sus borlotes, en primer lugar cambiando la sede y, en segunda, usando a los taxistas y transportistas –el único sindicato en Oaxaca casi tan “fuerte” como el magisterio– para impedir el paso de los “teachers”.

Pero esto precisamente ha servido para dejar en claro algunas cosas; por principio, significa que el Rorro ha hecho pactos muy “gruexos” con los transportistas, así que ya nos podemos ir olvidando los oaxaqueños de alguna mejora en el transporte público porque, así como en el sexenio pasado los “flojesores” eran LA LEY en Oaxaca, esta vez serán los taxistas y transportistas los que lleven la voz cantante. Esto va a significar que, cada vez que se les antoje, los transportistas van a poder exigir que el Gobierno del Estado haga lo que ellos digan, ya sea autorizar un incremento en las tarifas del transporte, impedir la entrada de nuevas concesiones u otros sistemas de transporte (como Uber y similares) además de que la ley seguirá sin aplicarse hacia estos transportistas y podrán seguir haciendo de las suyas con total impunidad.

Pero por otro lado esta situación deja en evidencia que el lío respecto a la detención del líder de la CTM de la semana pasada es más un asunto político, ya que seguramente el dirigente estatal no se quiso “alinear” y el “Tigrito” quiso poner en su lugar a alguien afín a su gobierno.

En fin, pasando ya al tema del informe, pues básicamente ya todos sabemos de lo que se trató, es lo que cada año hacen TODOS los políticos que ostentan un cargo público, llámese Agente o Presidente Municipal, Diputado local o federal, Senador, Gobernador o Presidente de la República, todos ellos simplemente siguen con la fórmula de lo que en los años gloriosos del RIP se le llamaba el “Día del Señor Presidente”, en donde el Presidente de la República simplemente se paraba a dar un aburrido discurso en donde se echaba porras a sí mismo, hablaba de supuestos resultados (que en la realidad los ciudadanos nunca veíamos) y todos los legisladores que veían el informe simplemente aplaudían como focas amaestradas.

Ahora por lo menos ya no son puros aplausos, sí, es verdad, hay reclamos, abucheos y demás, pero que los partidos de oposición nos quieran vender la idea de que “esa es la esencia de la democracia” es una tomadura de pelo; se necesitan dar cifras duras, comprobar con los pelos en la mano que lo que dice el gobernador o presidente es mentira, pero no, todo es puro show y nada de consistencia.

Pues eso fue precisamente lo que hizo el “Rorro”, habló mil y un maravillas de su primer año de “gobierno”, mencionó cifras y estadísticas varias que los ciudadanos ni entendemos ni mucho menos vemos reflejadas en nuestra realidad cotidiana; como siempre los políticos se califican a sí mismos siempre de la mejor manera posible, defienden a capa y espada a su gente y afirman que son los mejores en su cargo, en fin, que todo lo que hacen es absoluta y totalmente perfecto y que si no nos damos es porque somos unos malagradecidos que no merecemos vivir en el paraíso que ellos nos pintan.

Como ya lo he mencionado en semanas anteriores, hay muchísimos temas en los que el “gobierno” de Alejandro Murat le ha fallado a los oaxaqueños, empezando con la inseguridad, y aquí volvemos a lo que decía yo unas líneas arriba, lo que más nos ofende a los ciudadanos no es en sí que haya errores u omisiones por parte de los funcionarios públicos, al final de cuentas todos somos seres humanos con fallas y muchísimos defectos, pero lo que verdaderamente nos molesta es el cinismo de nuestros gobernantes, que no solamente no reconocen que SUS funcionarios no están dando resultados, sino que insisten en conservarlos en un cargo para el que OBVIAMENTE no tienen la capacidad necesaria para cumplirlo.

Porque el “gober” y su Secretario de Seguridad nos pueden presumir de todas las cifras que quieran, lo que nosotros vemos y vivimos de manera cotidiana nos demuestra que la inseguridad sigue a la alza y simplemente no se le ve una salida; como ésta hay muchísimas áreas más donde el Gobierno del Estado simplemente no está dando “el ancho”, por ejemplo el tema de la infraestructura pública: no vamos muy lejos, en los días previos al primer informe del “Nene Consentido” en muchos medios de comunicación (sobre todo a nivel estado) se habló de los avances (o mejor dicho, la falta de) en los trabajos de la Supercarretera a la Costa, ¿por qué? Porque antes de tomar el cargo, el “Tigrito” Alejandro Murat había estado haciendo muchísimo escándalo de que a mediados del 2018 ya estarían entregando oficialmente esta obra que ha sido tan cacareada; de hecho el mismo “Rorro” había anunciado ya que el Gobierno Federal (encabezado por Peña Miento) había autorizado un presupuesto millonario para concluir esta obra de manera directa, ya no por licitaciones ni nada.

Sin embargo, hasta la fecha, el reporte es que estos trabajos no se han estado avanzando, aunque se supone que el recurso ya llegó, y que venía etiquetado precisamente para atender esta obra; porque a lo mejor el “gober” se va a querer sacar la excusa de que de emergencia tuvieron que destinar estos recursos para apoyar a los damnificados del Sistmo, perdón, Istmo de Tehuantepec, pero eso no se puede.

Lo más seguro es que ese dinero ya se lo hayan embolsado los funcionarios estatales, pero ahí vemos que simplemente no hay interés en atender este tema que, se supone, ya estaba totalmente “arreglado”, ahora, ¿se imaginan por ejemplo en el caso del Istmo que fue un imprevisto? Ahí vemos claramente el compromiso y seriedad del “gobierno” de Alejandro Murat, y a como apuntan las cosas parece que el Nene Consentido viene con la consigna de superar con creces el nefasto sexenio de GaPinocho Cué, y va por muy bien camino para lograrlo sobre todo si sigue defendiendo a capa y espada y manteniendo en el cargo a todos los inútiles que tiene en el gabinete estatal (que son la gran mayoría) simplemente por pagar los favores políticos.

En fin, ya por ahora me despido pues se me acabó el espacio esta semana, pero para la próxima edición estoy de “retache” con mucha más tela de donde cortar; antes de despedirme solamente me queda recordarles que mi correo electrónico sigue siendo escualo@escondido-dd.com

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