Puerto Escondido, Oax. En repetidas ocasiones a través de éste y otros medios de comunicación se ha hecho énfasis en que la seguridad y prevención de accidentes es una tarea y responsabilidad de todos; por desgracia los ciudadanos a veces preferimos buscar formas “más sencillas” de hacer las cosas, aunque son más peligrosas no sólo para nosotros mismos sino para los demás, poco a poco estas acciones se van convirtiendo en costumbres y, como reza un conocido refrán, con el tiempo las costumbres se vuelven leyes.

Como parte de los trabajos de mejora y rehabilitación de carreteras en diferentes puntos de esta ciudad costera, se ha ampliado el número de carriles en diversos tramos de la Carretera Federal número 200, mejor conocida como la Costera del Pacífico, y también en un importante tramo de la Carretera Estatal 131, comenzando desde la famosa “Y” en la parte posterior del Aeropuerto Internacional de este Puerto hasta la altura de la Universidad del Mar campus Puerto Escondido; estas dos vías pasaron entonces de dos a cuatro carriles, para agilizar el tránsito vehicular.

De igual manera, como parte de estos trabajos de embellecimiento y mejora de imagen, también se instalaron jardineras entre ambos carriles, lo que a su vez se tradujo en la necesidad de instalar retornos y áreas de maniobra para la entrada/salida de vehículos de motor. Por desgracia este punto es uno que como ciudadanos no hemos acabado de aceptar, a pesar de que estos trabajos ya hace mucho que se concluyeron.

Esta semana un lector de El Despertar de la Costa nos envió imágenes que pudo tomar frente la gasera en la Colonia Aeropuerto de esta ciudad, junto con el siguiente comentario: “Enfrente de la gasera, diferentes conductores recorren un pequeño tramo en sentido contrario, se está volviendo un hábito y no tarda en generarse un accidente”.

En las imágenes que acompañan este fotocomentario podemos ver diversos vehículos, cuyos conductores prefieren arriesgarse de esta manera antes de recorrer unos cuantos metros más, tomar el retorno e ingresar conforme al sentido de la circulación para evitar accidentes, por lo que hacemos un llamado a los ciudadanos para que cobre conciencia y no, por ahorrarse unos cuantos minutos, pongan en riesgo su vida, la de sus seres queridos y otras personas pues aunque estas maniobras parezcan estar fríamente calculadas, siempre existe un factor de riesgo por medio del cual todo puede cambiar en fracción de segundos, siendo ésta muchas veces toda la diferencia entre la vida y la muerte.