Puerto Escondido, Oax. Hace algunos meses, la autoridad municipal de San Pedro Mixtepec, encabezada por el licenciado Freddy Gil Pineda Gopar, anunció y arrancó una serie de acciones para el reordenamiento urbano en Puerto Escondido, como retirar de la vía pública vehículos estacionados en lugares indebidos y retirar sillas, cajas, letreros, mercancías y cualquier otro objeto que pudiera estar invadiendo la vía pública y poniendo en riesgo la integridad física de los peatones y/o automovilistas.

Cuando se comenzó con estas acciones de reordenamiento, representantes del ayuntamiento de San Pedro Mixtepec aseguraron que se le estaría dando seguimiento a este proyecto para garantizar que se estuviera cumpliendo, aunque desde un principio hubo renuencia de ciertos grupos de la sociedad a acatar este reordenamiento, como es el caso de los vendedores de alimentos y vendedores ambulantes, quienes se han opuesto rotundamente a retirar sus sillas, mesas y/o mercancías de la vía pública.

Esto desafortunadamente ha traído como consecuencia que la autoridad municipal de San Pedro Mixtepec ya no esté al pendiente del reordenamiento urbano y, por tanto, muchos comerciantes han vuelto a sus añejas prácticas, invadiendo una vez más la vía pública con anuncios, sillas o cualquier otro objeto.

En días pasados tuve la oportunidad de acudir a las nuevas oficinas distritales del Instituto Nacional Electoral (INE), ubicadas sobre la Calle Segunda Norte en el centro de Puerto Escondido, y precisamente frente a estas instalaciones pude tomar las imágenes que acompañan este fotocomentario de la forma en que el anuncio de una tienda en los alrededores de esta calle invade la vía pública; de la misma forma, solamente sobre esta misma calle, pude observar otras negociaciones donde se daban situaciones similares, a pesar de que hace algunas semanas la autoridad municipal de San Pedro Mixtepec señaló que estas situaciones ya se iban a permitir ni tolerar.

Es evidente que el resto de los comerciantes no están dispuestos a acatar una serie de disposiciones si observar que a ciertos grupos no se les obliga, por lo que –en primer lugar– es necesario que se aplique de manera homogénea la ley, sin miramientos especiales, para entonces sí poder exigirle a la ciudadanía y comerciantes que cumplan con su parte, pues definitivamente entendemos que no es justo que a unos se les exija irrestricto respeto a la ley y a otros se les tolere su desobediencia, por ello hacemos un llamado a las autoridades municipales, pues verdaderamente muchos ciudadanos estamos de acuerdo con la labor de reordenamiento urbano que se quiere hacer, pero deseamos que se haga de manera imparcial y generalizada, sin miramientos especiales para unos cuantos.