Observador Social.

NEGLIGENCIA MÉDICA

Hay una frase que siempre me ha llamado la atención: “el médico rara vez cura, alivia en ocasiones, pero consuela siempre”, platicando respecto a esta frase con algunos amigos médicos me comentan que, en realidad, el médico cura porque el cuerpo del paciente lo ayuda, por medio de su sistema inmunológico, que los medicamentos que proporciona solo tienden a ayudar al paciente a aliviarse, pero que siempre le brinda consuelo por medio de la palabra y la relación con su paciente, lo cual les sirve de consuelo, y muchas veces esa sola platica ayuda al paciente a sanar sus malestares, yo en lo personal lo llamaría FE o confianza en quién me está tratando, si el enfermo tiene confianza o fe en su médico tratante, ese simple hecho ya está ayudando al paciente a salir adelante. 

Todos los médicos, al concluir sus estudios (cuando se gradúan), hacen un juramento público ante sus compañeros y profesores, le llaman Juramento Hipocrático, atribuido al médico griego Hipócrates (Siglo V a.c.), su contenido es de hecho un código de ética para orientar la práctica de su oficio, a continuación lo transcribo para su conocimiento: 

“Juro por Apolo médico, por Esculapio, Higía y Panacea, por todos los dioses y todas las diosas, tomándolos como testigos, cumplir fielmente, según mi leal saber y entender, este juramento y compromiso: venerar como a mi padre a quien me enseñó este arte, compartir con él mis bienes y asistirles en sus necesidades; considerar a sus hijos como hermanos míos, enseñarles este arte gratuitamente si quieren aprenderlo; comunicar los preceptos vulgares y las enseñanzas secretas y todo lo demás de la doctrina a mis hijos y a los hijos de mis maestros, y a todos los alumnos comprometidos y que han prestado juramento, según costumbre, pero a nadie más. 

En cuanto pueda y sepa, usaré las reglas dietéticas en provecho de los enfermos y apartaré de ellos todo daño e injusticia. Jamás daré a nadie medicamento mortal, por mucho que me soliciten, ni tomaré iniciativa alguna de este tipo; tampoco administraré abortivo a mujer alguna. Por el contrario, viviré y practicaré mi arte de forma santa y pura. No tallaré cálculos sino que dejaré esto a los cirujanos especialistas. En cualquier casa que entre, lo haré para bien de los enfermos, apartándome de toda injusticia voluntaria y de toda corrupción, principalmente de toda relación vergonzosa con mujeres y muchachos, ya sean libres o esclavos. Todo lo que vea y oiga en el ejercicio de mi profesión, y todo lo que supiere acerca de la vida de alguien, si es cosa que no debe ser divulgada, lo callaré y lo guardaré con secreto inviolable. Si el juramento cumpliere íntegro, viva yo feliz y recoja los frutos de mi arte y sea honrado por todos los hombres y por la más remota posterioridad. Pero si soy transgresor y perjuro, avéngame lo contrario”. 

Desafortunadamente hay algunos médicos que se desvían este código de ética, no brindándole la debida atención a sus pacientes, encontrándolos, mayormente, en el Sector Salud; estos médicos no tratan a sus pacientes con paciencia, valga la redundancia, diligencia ni ética profesional, parten de la idea que al brindarles atención medica les están haciendo un favor, no quieren darse cuenta que muchas veces los derechohabientes somos los que pagamos sus sueldos con lo que nos descuentan quincenalmente. 

Algunos médicos caen (por su prepotencia o ineptitud) en lo que solemos denominar “NEGLIGENCIA MÉDICA”, la cual se define como: un acto mal realizado por parte de un proveedor de asistencia sanitaria que se desvía de los estándares aceptados en la comunidad médica y que causa alguna lesión al paciente.

De hecho, “la obligación del médico o profesional de la salud no es de resultados, sino de medios, o sea que el prestador de atención médica está obligado a ofrecer a su paciente los conocimientos de su ciencia y pericia, actuar con prudencia, sin que pueda ser responsable del funesto desenlace de la enfermedad que sufre su paciente o de la no curación de este. En suma, el médico no está obligado a ofrecer curación, sólo tiene la obligación de medios, y sólo podrá ser obligado a responder de sus actos cuando se demuestre que incurrió en culpa por haber abandonado o descuidado al enfermo o por no haber aplicado el tratamiento adecuado a su dolencia a pesar de que sabía que era el indicado” (Dr. Nicolás Bañuelos Delgado). 

Las especies de la mala práctica médica reconocidas en el derecho mexicano son la impericia, la negligencia y el dolo (Código de Procedimientos Civiles), cuando usted o algún familiar crea estar ante un caso de Negligencia Médica, puede acudir ante un Ministerio Público para que los oriente, o bien ante la Comisión Estatal de Conciliación y Arbitraje Médico del Estado. 

Agradezco sus comentarios al correo electrónico britocomunicacion@hotmail.com, todos sus correos serán contestados. Para leer mis artículos anteriores, visite www.doctorbrito.blogspot.mx, hasta la próxima semana.

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