1946.- DIOS TE BENDIGA O DIOS TE BENDICE

PREGUNTA:

Miguel Germán Martínez y Torres   mayo 14 de 2013   18:40 (Hace 52 minutos)

Tengo la siguiente pregunta, mi querido amigo Salimoy:

Entre los cristianos es común que al saludarnos o al despedirnos, indistintamente no decimos: “Dios te bendiga”; pero ha salido una modalidad de decir: “Dios te bendice”.

Trato de analizar el sentido de cada una de las expresiones, pero mi coco no me ayuda mucho (¿cosa rara?). Tú dijiste en tu Píldora anterior: “Dios te bendiga…” Hoy, mañana… ¡siempre! Pero para “Dios te bendice”, ¿hay alguna diferencia?

Un abrazo.

RESPUESTA:

Yo creo que si los adultos tuvieran el conocimiento básico de la Gramática española, estaríamos en una situación muy distinta, pero las circunstancias no permiten que eso sea una realidad. Debemos aceptar que el porcentaje de personas adultas que conocen un buen porcentaje de nuestra Gramática es increíblemente raquítico. 

Puedo asegurarte que si a diez personas (incluyendo maestros) les preguntas cuál es la diferencia entre el presente simple de indicativo y el presente de subjuntivo vas a obtener estas respuestas:

1.— Cajum…cajum… (tos fingida), verá usted mi querido amigo, la diferencia es tan grande que me es imposible describirla en pocas palabras. Si usted me lo permite voy a escribirle unas cuantas cuartillas para establecer la diferencia…

2.— Este… el presente ¿qué?... Bueno en este momento no lo recuerdo, pero…

3.— Sólo abrirá los ojos quedando, estos como plato y dirá: ¿el qué y el qué?

4.— No hay diferencia porque ambos nos hablan de un presente…

Y vas dándote cuenta, querido amigo que no hay respuesta acertada… 

Si a unas personas alguien les dice que es mejor decir Dios te bendice a Dios te bendiga es porque, simplemente, no sabe si hay alguna diferencia y le parece que es mejor te bendice que te bendiga… Sin saber, claro está, el gran alcance de la segunda forma. Veamos:

Presente simple de indicativo:

1.— Dios te ayuda para que camines (es este momento)…

2.— Dios te da el pan de cada día (sólo el de este día. Mañana hay que pedirlo otra vez)…

3.— Dios te ilumina para entender el problema (sólo este, ninguno otro)…

4.— Dios te socorre y tienes trabajo (nada más este día, no los demás)…

5.— Dios te bendice (sólo hoy, no mañana)…

Presente de subjuntivo:

1.— Dios te ayude para que camines (siempre)…

2.— Dios te dé el pan de cada día (el de hoy, mañana y siempre)…

3.— Dios te ilumine para entender el problema (¡No el problema!: la problemática –conjunto de problemas—)…

4.— Dios te socorra y tengas trabajo (todo el tiempo)…

5.— Dios te bendiga (hoy, mañana… ¡siempre!)…

Recuerda, querido amigo que el subjuntivo es una hipótesis o un deseo.

Estuvo en el Grupo una persona que vive en España. Todo estaba de maravilla. El problema fue que me escribió: Dios lo bendice… Y le respondí Dios la bendiga… Fue suficiente para que se enojara y dejo de escribir.   

1947.- ESTOY ATANDO CABOS

PREGUNTA:

Jesús Martínez Fernández   mayo 15 de 2013    19:34 (hace 2 horas)

Don Salimoy, algunas veces he escuchado:

Estoy atando cabos; ¿qué es lo quiere decir?

Su alumno Jesús 

RESPUESTA:

Mi querido alumno, cuando uno no entiende cierta situación, se queda en “Babia” —Babia (estar en). Estar distraído y ajeno a lo que se está tratando:

ese chico está siempre en Babia—, “Babilonia”, en “la Luna de Valencia”, Entonces el antónimo de esto es: estar atento, entender, comprender claramente lo que está pasando. En el transcurso de esto, es decir: cuando va entendiéndose es, justamente lo que quieres saber: estar atando cabos. 

—Mmmm, ya voy comprendiendo. Con razón mi vieja se salía a comprar el pan a las seis de la tarde y regresaba a las nueve de la noche, diciendo que tardaba mucho el pan en salir del horno… Lugo me enteré que el lechero dejaba invariablemente la leche sin que se le pagara. Ya se le debían ocho meses. Lugo nació el nene. Yo estaba muy asombrado porque, desde hacía cinco años, me habían hecho la vasectomía. Pero mi vieja dijo que eran espermas que habían quedado en sus óvulos desde entonces… No me convencía, pero prefería no hacerla “de tos”. Luego me di cuenta de que el lechero seguía entregando la leche sin cobrar y, además, para que mi vieja pudiera amamantar bien al nene, le daba queso, crema y requesón. En agradecimiento a esas acciones, mi vieja quiso que el nene llevará el nombre de nuestro benefactor: Otilio Tiburcio.

Esto derramó el vaso de agua, pues atando cabos me di cuenta de cómo estaba la situación y puse un hasta aquí: Me opuse terminantemente y quise que se le pusiera: Tiburcio Otilio.

La Academia nos da esta definición:

atar cabos. Locución verbal. Reunir o tener en cuenta datos, premisas o antecedentes para sacar una consecuencia.

Gracias por haber enviado la pregunta.