Píldoras de Cultura.

1986.- UNIVERSIDAD, INSTITUTO, COLEGIO, ETC.

PREGUNTA:

El 11 de julio de 2013 14:48, Alejandro Chávez Meixueiro  <maxilo_cd_milte@hotmail.com> escribió:

Maestro, muy buenas tardes y buen provecho si ya comió, acá reportándome  para darle unas más, independientemente de saludarle.

-  Universidad- instituto- colegio, etc.  

...sin más por el momento, me despido cordialmente de “su merced”;  hasta pronto.

RESPUESTA:

Aunque no haces una pregunta específica, deduzco que quieres saber si hay diferencia entre estos, y otros más, vocablos, ¿verdad?

En una universidad tendremos, además, facultades y colegios. La universidad es algo muy especial. Observa por favor:

universidad.

(Del lat. universĭtas, -ātis).

1. f. Institución de enseñanza superior que comprende diversas facultades, y que confiere los grados académicos correspondientes. Según las épocas y países puede comprender colegios, institutos, departamentos, centros de investigación, escuelas profesionales, etc.

2. f. Edificio o conjunto de edificios destinado a las cátedras y oficinas de una universidad.

3. f. Conjunto de personas que forman una corporación.

4. f. Conjunto de las cosas creadas.

5. f. universalidad (‖ cualidad de universal).

6. f. Instituto público de enseñanza donde se hacían los estudios mayores de ciencias y letras, y con autoridad para la colación de grados en las facultades correspondientes.

7. f. Conjunto de poblaciones o de barrios que estaban unidos por intereses comunes, bajo una misma representación jurídica.

~ de villa y tierra.

1. f. Conjunto de poblaciones o barrios que estaban unidos bajo una misma representación.

Real Academia Española © Todos los derechos reservados

 universidad.

(Del lat. universĭtas, -ātis).

1. f. Institución de enseñanza superior que comprende diversas facultades, y que confiere los grados académicos correspondientes. Según las épocas y países puede comprender colegios, institutos, departamentos, centros de investigación, escuelas profesionales, etc.

2. f. Edificio o conjunto de edificios destinado a las cátedras y oficinas de una universidad.

3. f. Conjunto de personas que forman una corporación.

4. f. Conjunto de las cosas creadas.

5. f. universalidad (‖ cualidad de universal).

6. f. Instituto público de enseñanza donde se hacían los estudios mayores de ciencias y letras, y con autoridad para la colación de grados en las facultades correspondientes.

7. f. Conjunto de poblaciones o de barrios que estaban unidos por intereses comunes, bajo una misma representación jurídica.

~ de villa y tierra.

1. f. Conjunto de poblaciones o barrios que estaban unidos bajo una misma representación.

Real Academia Española © Todos los derechos reservados

Vemos, ahora, los sinónimos de esta hermosa palabra:

colegio, escuela, instituto, academia, corporación, seminario, facultad, licenciatura, establecimiento (anticuado)… 

Por supuesto nunca se usará como fuere, pues no creo que alguien se atreviera a poner como denominación social a su negocio: Universidad, siendo solamente una escuela, digamos de idiomas.

Son palabras sinónimas, pero inusables para las casas de enseñanza que sean menores que una universidad. 

Veamos esta transcripción muy interesante:

El origen del término      Rasgos     Concepto de Alma Mater

Las consecuencias de la aparición de la universidad son el nacimiento de un conjunto de maestros, sacerdotes y laicos, a los que la iglesia confiaba la enseñanza de la doctrina revelada, hasta entonces confiada a la jerarquía eclesiástica. Ahora su título jurídico pertenece a la corporación universitaria.

Hay hechos en la Baja Edad Media que marcan una novedad: la aparición de la universidad, con el fin de formar a los jóvenes en las profesiones “clericales”, la teología, el Derecho y la Medicina, como facultades mayores; como facultad menor la de artes o filosofía (base de toda sabiduría posible según los griegos). Eran instituciones de la cristiandad: se reconocían por una bula papal, su lengua era el latín y los saberes que enseñaban estaban articulados sobre la concepción católica del mundo y del hombre. Sus métodos de razonamiento y discusión eran escolásticos.

Pero lo que me interesa destacar es que “Universidad” en su origen no indicaba un centro de estudios sino una agremiación o “sindicato” o asociación corporativa que protegía intereses de las personas dedicadas al oficio del saber.

Entendida la Universidad como generadora del saber, se le atribuyó el carácter de “Alma Mater” en el sentido de engendrar y transformar al hombre por obra de la ciencia y el saber.

El origen del término

La palabra “Universidad” procede del latín UNIVERSITAS, nombre abstracto formado sobre el adjetivo UNIVERSUS-A-UM (“todo”,”entero”, “universal”), derivado a la vez de UNUS-A-UM (“uno”).

En el latín medieval UNIVERSITAS se empleó originariamente para designar cualquier comunidad o corporación considerada en su aspecto colectivo. Cuando se usaba en su sentido moderno denotando un cuerpo dedicado a la enseñanza y a la educación requería la adicción de un complemento para redondear su significado “UNIVERSITAS MAGISTRORUM ET SCHOLARIUM”, por ejemplo:

«Ayuntamiento de maestros et de escolares que es fecho en algún logar con voluntat et con entendimiento de aprender los saberes»

(Partid. II, título XXXI, ley 1.)

Hacia fines del siglo XIV, la palabra empezó a usarse, con el significado que tiene en la actualidad. Sin embargo, el término más antiguo y que continuó usándose durante mucho tiempo fue el de STUDIUM o STUDIUM GENERALE.

El triunfo de la palabra UNIVERSITAS con su significado actual no llego hasta el Renacimiento. Es claro que la palabra universitas, formada por los elementos unus, una, unum, y verto, vertere, versum, expresa una visión globalizadora de toda la realidad.

El término universitas se empleaba ya en latín para denominar cualquier conjunto de unidades o la totalidad de una cosa: universitas navis era la totalidad del barco; universitas orationis, la totalidad del discurso; universitas generis humani, el conjunto del género humano.

En el año 533, en el Digesto de Justiniano, aparece ya universitas con el significado de agrupación, corporación, gremio, comunidad, colegio, sociedad; a este ámbito significativo corresponde el nombre de universidades que se daba en la Edad Media al conjunto de poblaciones que para defender en común sus intereses formaban una unidad jurídica.

En Cataluña, a partir del siglo XII y, posteriormente, en los demás estados de la Corona de Aragón, los municipios eran conocidos con el nombre de universidades. Y fue de este concepto de persona jurídica formada por una pluralidad y diversidad de personas físicas, del que surgió el nombre de universidades para las agrupaciones de estudiantes y profesores.

Veamos lo que dice el primer diccionario de la lengua española, el de Covarrubias de 1611:

 UNIVERSIDAD:

“Vale comunidad y ayuntamiento de gentes y cosas, y porque en las escuelas generales concurren estudiantes de todas partes, se llamaron universidades, como la universidad de Salamanca, Alcalá, etc.

También llaman universidades ciertos pueblos que entre sí tienen unión y amistad”

Sebastián de Covarrubias Orozco (1539-1613)

“Tesoro de la lengua castellana o española”, Madrid, 1611

Ed. Castalia, 1995

En la última acepción de Covarrubias se hace alusión a que, durante la edad media, también se denominaban “universidades” a un conjunto de poblaciones o de barrios que estaban unidos por intereses comunes bajo una misma representación jurídica.

Al primer ámbito significativo corresponde el nombre de universidades, es decir como gremios. Los papas y los reyes tuvieron sumo interés en la creación y protección de estos nuevos entes. Les concedieron privilegios y jurisdicción propia, exactamente igual que si se tratase de ciudades y municipios.

Eran política y administrativamente independientes de la ciudad en que estaban (normalmente a las afueras) y con graves problemas en sus relaciones con las autoridades locales tanto civiles como eclesiásticas, que querían tenerlas bajo su dominio. No era raro incluso que se mudasen de ciudad cuando estaban descontentos. La Universidad de Cambridge nació como disgregación de la de Oxford, a causa del descontento de un grupo de estudiantes, que emigraron. La Universidad de París, por ejemplo, prototipo junto con Bolonia de la Universidad medieval, era una unidad jurídica formada por cuatro facultades: tres superiores (Teología, Derecho canónico, Medicina) y una inferior, la de Artes, subdividida en cuatro naciones, que comprendían tanto a profesores como a alumnos.  

El adjetivo “literaria” aplicado a la universidad

En su nominación original la Universidad de Salamanca, cuna de nuestras primeras instituciones de educación superior, recibió el nombre oficial de Universidad Literaria de Salamanca; señalaba esta designación el fuerte vínculo que los fundadores de la organización universitaria observaban entre las letras y el saber. Por ello, no resulta equívoco que nuestra lengua designe al intelectual como ser “letrado”. Y es que el término ha estrechado su significado con el tiempo. El Diccionario de Autoridades de 1734 definía el vocablo así:

Literario, ria. adj. Lo que pertenece a las letras, ciencias o estudios. Es voz latina: literarius,a,um. Cervantes, Quijote, tom.A cap. 16: “Don Quijote pidió ahincadamente a D. Lorenzo dixesse los versos de la justa literaria”

(Dicc. RAE A 1734; pag. 417, columna 1)

En consecuencia, literato es sinónimo de erudito, docto y adornado de letras.

La Universidad de Sevilla se denominó “literaria” por Real Cédula de agosto de 1769, que aprobaba el proyecto de Olavide, constituyéndose en una entidad muy distinta al Colegio de Maese Rodrigo. Desde entonces, el término aparece en la leyenda que figura en su sello oficial: “Sigillum Universitatis Litterariae Hispalensis”.

Ufff.

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