2030.- IDIOMA, LENGUA, DIALECTO

PREGUNTA:

Fernando A. Méndez Cruz

Amigo y estimado tocayo soy el poeta Fernando  Méndez quiero saludarlo y desearle mucha salud para usted y su familia lo demás viene por añadidura, gracias.

1.- ¿Cuál es lo correcto o cómo debe nombrarse  al zapoteco, mixteco, mixe. etc.: dialectos, idiomas o lenguas?

2.- Cuando la fauna o flora se pierde se dice que se extingue, ¿Como se dice con los Dialectos, Idiomas o Lenguas?

Gracias espero no sea una tontería lo que estoy preguntando, hasta luego.

RESPUESTA:

¡Hola mi buen tocayo! Muchas gracias por enviar las preguntas que, con mucho gusto contestaré:

Idioma (que procede del vocablo latino idioma) es la lengua propia de un grupo social. La etimología del término nos lleva a un vocablo griego que puede traducirse como “propiedad privada”.

Esta cuestión de la propiedad está vinculada al hecho de que un idioma es un sistema comunicacional, formado por palabras y/o gestos, que resulta propio de una colectividad. Cuando estos sistemas cuentan con la característica de la inteligibilidad mutua, se habla de dialecto o de la variedad lingüística de un mismo idioma.

Los especialistas creen que existen unos 6.000 idiomas en todo el mundo. Este número puede variar de acuerdo con la definición de idioma (respecto a las diferencias entre un nuevo idioma o un dialecto de un idioma ya existente), a las regiones del mundo que no han sido investigadas para analizar el habla de las comunidades (como en el caso de las tribus amazónicas) y al descubrimiento de hablantes que tienen conocimientos de algún idioma que se creía ya extinto.

Una familia de lenguas, por otra parte, es un conjunto de lenguas que se encuentran unidas por la historia y que derivan de una lengua de mayor antigüedad. La diversificación en distintos dialectos terminó por generar nuevos idiomas que no pueden entenderse entre ellos pese a su raíz en común.

El aprendizaje de idiomas extranjeros

Se conoce como laboratorio de idiomas al centro educativo que se dedica a entrenar a los estudiantes para que aprendan a hablar un idioma extranjero. Estas salas suelen contar con recursos audiovisuales para facilitar la enseñanza. Es importante tener en cuenta que el aprendizaje de un segundo idioma resulta vital para tener éxito en el competitivo mundo laboral de la actualidad.

Sin embargo, dadas las características de la mayoría de los sistemas educativos vigentes, aprender un idioma puede significar un desafío imposible de superar para ciertas personas. La enseñanza de tipo militarizada, que ubica al profesor en un puesto superior al de los alumnos, generando un cuadro casi bíblico de iluminado que viene a comunicar al pueblo su sabiduría divina, suele producir más fracasos que éxitos y muchos no logran sobreponerse a los miedos que las tantas experiencias humillantes vividas en la etapa escolar les provocaron.

En el caso particular de la enseñanza de idiomas, existe el riesgo extra de aprender con una persona que no sea nativa del lugar en que se habla la lengua en cuestión y que nunca haya vivido realmente allí; como consecuencia, es probable que pase a sus alumnos los vicios y confusiones propias de quien tiene una visión muy limitada y particular de una cultura, obtenida a través de Internet, libros, cine, televisión, música y video juegos.

Nada puede compararse con el contacto directo con un país, con su gente, sus costumbres, la increíble diversidad de acentos y modismos que existen en muchos casos, los diferentes usos de los vocablos; el aprendizaje académico es importante, pero sin complementarlo con realidad, resulta simplemente en un engaño, en creer que se sabe, y no en saber.

Otro obstáculo a la hora de estudiar una lengua extranjera es los términos conocidos como “hermanos falsos”, cuya escritura o forma es similar en dos o más idiomas, aunque su significado y su uso sean completamente diversos y, a veces, casi opuestos. Esto suele generar muchas confusiones en las personas que no tengan dotes naturales para el aprendizaje de un lenguaje, y alimenta esa errónea percepción que tienen muchos individuos de “creer que entienden”.

A raíz de estas similitudes engañosas, muchas veces resulta más sencillo aprender un idioma muy diferente al propio (o a los conocidos por uno) que uno similar. La razón es que nuestro cerebro no podrá tomar ningún atajo a la hora de almacenar los nuevos vocablos y sus significados, ya que no encontrará una relación aparente entre la palabra nueva y el equivalente más cercano en la lengua de base.

De acuerdo con lo mencionado si cierto grupo de personas se entienden con sonidos y/o gestos, pero solamente allí, se trata de un dialecto (no hay razón para ser escrito con mayúscula). Cuando esa forma de entenderse se logra con personas de cualquier parte del mundo, entonces se trata de una lengua o un idioma.

Más de lo mismo: Si alguna persona, por ejemplo en Japón, desea aprender español, podrá hacerlo en una universidad, y al avanzar en sus estudios podrá darse a entender y a su vez, entender a los demás.

¿Por qué puede hacerse así? Por una razón muy sencilla: Hay una gramática que es en el nivel estatal, nacional o mundial (dicen: universal) y es única, porque sólo hay una autoridad que la rige: La Academia Española de la Lengua (o Real Academia Española).

En muchos pueblos de nuestro estado, se entienden entre ellos, pero no es así con las personas de otra región… aunque los dos hablen el mixteco, zapoteco, chinanteco, ixcateco, mixe, mazateco, amuzgo, popoloca, huave, chontal, cuicateco, triqui, chatino, chocholteco, zoque, nahuateco… 

De ninguna manera se trata de minimizar de poner en escalafón si se trata de un idioma o de un dialecto, porque ambos cubren su cometido casi al 100%.

La segunda respuesta:

Cuando algo o alguien llega al final del camino o está por hacerlo se dice que se: extingue, sofoca, ahoga, oscurece, liquida, suprime, mata, aniquila, extirpa, aniquila, apaga, extingue, funde, acaba, termina, concluye, finaliza, expira, desaparece, languidece, fallece…

¿Satisfice su curiosidad?