2040.- LOS PREFIJOS

Recientemente, en plática con unos amigos, salió a colación el tema de los prefijos y, uno de ellos me dijo así: “¿...qué tan importantes pueden ser los prefijos en nuestro idioma...?” 

Mi respuesta no se hizo esperar, pero quedé en escribir esta píldora, para darle una mejor explicación. Veamos...

Todas las palabras tienen una raíz y cuando a ella le aumentamos (o le agregamos en el caso de los sufijos) una palabra, por ejemplo griega o latina, tendremos otro significado. Le daré unos ejemplos de uso:

Empecemos con una selección de vocablos y su explicación etimológica; esto le servirá para darse cuenta de cómo es la función de los prefijos. No trate de memorizarlos, pero sí observe detenidamente y podrá, con poco esfuerzo, relacionarse con tan hermoso tema (tomado del excelente libro Etimología Grecolatina del Español de los doctores Tarsicio Herrera Z. y Julio Pimentel A.).

in. en español: in; ante labial (p, b), im; ante l, se reduce a y; ante r se convierte en ir, denota negación o privación:

indeleble (deleo, es, ere: borrar, destruir): que no puede borrarse, indestructible.

infame (fama, ae: fama, reputación): que carece de honra, crédito y estimación.

infando (fari: hablar): torpe e indigno de que se hable de ello.

ignoto (gnotus: conocido): desconocido.

ileso (laesus: herido, ofendido): no herido, no ofendido.

inmérito (méritus: merecido): no merecido.

impávido (pávidus: temeroso): libre de pavor, sereno ante los peligros (mal uso por descarado).

ímprovo (probus: bueno): reprobable, malo.

ingrávido (grávidus: lleno, cargado, pesado): ligero y tenue como la niebla.

insalubre (salubris: saludable): malsano, dañoso a la salud.

incoloro (cólor, oris: color): que carece de color.

inodoro (ódor, oris: olor): que no tiene olor.

insípido (sápidus: sabroso, gustoso): falto de sabor.

en: negación:

nefando (fari: hablar): algo torpe de que no puede hablarse sin repugnancia.

nefasto (fas: lícito): cualquier división de tiempo (día, mes, estación, etc.), triste, funesta.

necio (scius: sabedor, docto): ignorante, imprudente, terco.

negligente (lego, is, ere: elegir, escoger): que no elige, que no se decide, descuidado.

nefario (fas: lícito, bueno, justo): malvado, impío.

des o dis. en español: des, dis, dir, di: negación o inversión, privacía, fuera de, intensidad:

discordar (cor, cordis: corazón)... no estar acorde.

disentir (sentio, is, ire: sentir, pensar)... no tener el mismo sentir o parecer de otro.

desintegrar (íntegro, as, are: integrar)... separar los diversos elementos que forman un todo.

dirimir (emo, is, ere: tomar)... deshacer, disolver, desunir.

desacreditar (accredo, is, ere: accredium: creer, fiarse, dar crédito)... quitar la reputación de una persona.

deshidratar (hidro: agua)... extraer de una substancia el agua que contiene, mediante el calor, etc.

desesperar (spero, as, are: esperar)... no esperar, perder la esperanza.

dislocar (loco, as, are... colocar)... sacar una cosa de su lugar.

discernir (cerno, is, ere: distinguir)... distinguir una cosa de otra, haciendo ver sus diferencias.

dilucidar (lúcido, as, are: aclarar)... poner en claro, explicar.

diferir (fero, fers, ferre, latum: llevar, realizar)... retardar o suspender la ejecución de una cosa. distinguirse una cosa de otra.

re: aumento y repetición, retroceso, oposición, negación, intensificación:

recargar (del bajo latín carricure: cargar)... volver a cargar, aumentar carga.

rellenar (plenus: lleno)... llenar enteramente.

reelegir (éligo, is, ere: elegir)... volver a elegir.

redimir (emo, is, ere: comprar)... comprar de nuevo, rescatar.

rehabilitar (habílito, as, are... habilitar): habilitar de nuevo o restituir una persona o cosa a su estado antiguo.

refluir (fluo, is, ere... fluir)... volver hacia atrás un líquido, redundar.

refutar (futo, as, are: alegar)... alegar una razón en contra de lo que se ha dicho.

reprobar (probo, as, are: reconocer como bueno)... no aprobar, dar por malo.

recóndito (conditus: oculto)... muy escondido, reservado y oculto.

repeler (pello, is, ere: arrojar)... arrojar o echar de sí una cosa con impulso y violencia.

2041.- PROBLEMAS FONÉTICOS

Hace unos cuantos días terminamos un curso de actualización gramatical. Tuve el gusto de compartir unas horas con personas cultas que adolecían, justamente, de la actualización. En una de las sesiones se tocó el tema de la fonética y les causó mucha risa lo poco que se conoce de ésta. Es un tema que puede ser muy largo, así es que solamente le daré una muestra:

¿Por qué se escriben las palabras: Oaxaca, México, y se pronuncian oajaca y méjico?; ¿es correcto que se diga jojocotlán y se escriba Xoxocotlán? Por qué hay tanta diferencia en los vocablos Tlaxcala (que se pronuncia tlacscala) y Xochimilco (que se pronuncia shochimilco)...?

Nosotros creemos que el español es menos complicado que, por ejemplo, el inglés, pues nuestras letras (fonemas) tienen el mismo (invariable) sonido, en cambio los que hablan el idioma de Shakespeare tienen el gravísimo problema ya que sus fonemas cambian de sonido. Por ejemplo la a se pronuncia como a (en cat), como ae (en apple), como o (en wall), como ei (en table) etc. En cambio en español... 

¡EN ESPAÑOL TAMBIÉN TENEMOS PROBLEMAS MUY GRAVES!

El máximo de ellos es que los desconocemos o, simplemente, nos hacemos los desentendidos (seguramente que alguien diría... “los ignoramos”). Pero ellos están ahí y se requiere que personas como usted, tengan el valor de destapar esa “olla de grillos”.

Veamos algunos problemas: ¿Cuántas vocales tenemos? Lo más probable es que usted se haya sonreído con esta pregunta de primer año de primaria. Pero es en serio: ¿Cuántas son? Como no puedo esperar su respuesta, vía Internet, asumiré que contestó esto: “cinco vocales que son... a, e, i, o, u...” (¡qué tonta pregunta hizo Don Salimoy!)

Si esa fue su respuesta permítame decirle que se equivocó. No es cierto lo que usted dice. Lo que pasa es que esta letra: Y (por cierto, ¿cómo se llama?) es semiconsonante y semivocal y la Academia la acepta como vocal, pero se cataloga como consonante. Veamos... ¿Qué sonido tiene en las palabras: ley, rey? ¿Verdad que es de vocal? Usted no pronunciará... lell, o rell. Usted dirá... lei, o rei. En cambio al pluralizar estos vocablos cambiará el sonido de vocal al de consonante: ley, leyes (no dirá leies); rey, reyes (no dirá reies). En serio que la ye (este es su nombre y su plural es yes: las yes) no sabemos ni cómo la pronunciamos.

Ahora veamos el problema mayúsculo: La equis tiene tres sonidos básicos: como j, como sh (a veces como z —este sonido se obtiene, por ejemplo, al decir zapato: diga z seguidamente y entrecierre los dientes, cuando éstos vibren tendrá usted el sonido correcto de la zeta—) y como cs.

El sonido actual es de cs, como en éxito, léxico, exento, etc. El sonido antiguo es el de jota, como en México, Oaxaca, Texas, Mexicali y el tercer sonido nos llega del náhuatl —aunque también de otras fuentes—. Pero el problema no concluye aquí... nada de eso. Tenemos palabras como, por ejemplo: sexto que usted pronuncia secsto, ¿verdad? ¿Sabía que el recipiente para desperdicios de papeles que se llama sesto es vocablo homófono —de igual sonido— al número ordinal sexto? Sí. Usted puede pronunciar secsto, pero es preferible que diga sesto. ¿Lo haría? Esta letra, es poco sabido, equivale a la ESE cuando va ante vocal, al principio de una palabra, excepto xi, nombre de la respectiva letra griega, como: xenofobia (senofobia), xenófono, xenón, xeroftalmía, etc. Cuando está ante consonante suele reducirse a sonido de ese, como en extremo, exposición. En cambio tendrá el sonido de cs en axioma (vocal, equis, vocal), exento (vocal, equis, vocal), éxito (vocal, equis, vocal). Antiguamente el sonido de la equis era como el de la jota: Alexandro, Xavier y, dicen las malas lenguas —no puedo comprobarlo si usted me lo pide— que para rememorar el sonido antiguo de la equis optaron por dejarlo en vocablos como México, Oaxaca, Mexicali, etc. Pero nos encontramos un problema: México nos viene del náhuatl: los “meshicas” hablaban el náhuatl. Podemos deducir que es una combinación del español y del náhuatl: la x que es sh y la x que es jota. Ahora lo principal de esto: México, Oaxaca, etc. son nombres propios y ni usted, ni yo, ni nadie puede cambiarlos. Simple y sencillamente deberán escribirse y pronunciarse de la manera conocida. Por supuesto no es válido decir... “ai liv in mécsicou city...” (I live in México City...) o “ai lov mécsicou...” (I love México...) Deberá pronunciarse correctamente: “ai liv in méjico...” o “ai lov méjico...”

Respecto a las voces provenientes de nuestros dilectos, debo decirle que en el caso de jojocotlán (Xoxocotlán) debe ser como en shóchitl (Xóchitl) o en zochimilco (Xochimilco). Siempre he escuchado, y no estoy de acuerdo, que Huaxyacac se pronuncia guacsyacac y considero que debe de ser —conste que establezco la duda al usar la preposición “de” después del verbo deber—... uashyacac.

Como está dicho renglones arriba, la Academia no nos da el sonido que debe llevar esta letra, pues al decir... “...antes de consonante suele pronunciarse como ese...”, nos deja en un  mar de dudas.