2055.- PECULIAR

Es muy frecuente que usemos vocablos o giros que no sabemos bien qué quieren decir, pero... mejor veamos lo siguiente:

—Fíjate que me compré un carro muy peculiar.

—Qué bueno, al fin pudiste tener el auto de tus sueños, pues ese “Mústang” te traía loco. 

—Ah, ¿ya te había platicado de mi sueño dorado?

—Como veinte veces...

—No exageres Salimoy...

—Muy bien, que se quede en unas cuántas veces, ¿correcto? y, dime, en qué consiste lo peculiar de tu coche?

—Bueno, en primer lugar que es deportivo...

—¿Deportivo?

—Sí hombre, con palanca al piso...

—Pedro, perdona que te interrumpa, pero ¿qué no deportivo significa relativo al deporte? ¿Acaso tu carro está relacionado con el deporte?

—Es que tú no entiendes de deportes. Mi carro lo es porque está achaparrado; porque tiene llantas anchas y su línea, es...

—¡Dios mío... Pedro, Pedro...!, mejor ya no hables porque sale peor. Por favor permíteme que te explique: Primero me dices que compraste un carro muy peculiar, pensando que peculiar es “a todo dar” y, no, no es así. Peculiar significa: propio y característico de cada persona o cosa, por ejemplo: rasgo peculiar de un escritor. Tiene corno sinónimos innato y particular. Para que sea peculiar tu coche deberá tener, por ejemplo, todo el toldo de cristal, o una joroba o qué sé yo lo que pueda diferenciarlo de los demás, aun de los mismos Mústang.

—¿Entonces no todos los Mústang son peculiares?

¡Claro que no! Es como cuando dicen que los protagonistas de tal o cual película. Protagonista es uno: el principal, los demás son coprotagonistas. Al decir que tu carro es deportivo es que está relacionado con los deportes y, francamente, dudo que ello sea cierto porque deporte es la práctica metódica de ejercicios físicos. Por ejemplo unos zapatos de lona, llamados tenis porque son usados en ese deporte, sí son deportivos porque pueden emplearse en muchas prácticas deportivas. Pero, hasta donde sé, las carreras de autos no están catalogadas como deporte. Creo que un corredor de autos no es un deportista, por ese hecho. También dices que es deportivo porque está achaparrado y tiene llantas anchas. Fíjate hasta donde llega nuestra ignorancia que le llamamos llanta a lo que no es. La llanta es una parte del neumático —que es el nombre correcto del artefacto—, es lo que conocemos con el nombre de ceja y, además, al decir que son anchas me dejas en la misma situación de ignorancia porque anchas son todas si las comparamos con las de la mayoría de las motocicletas. Para entenderte mejor, es preferible que digas muy, extra o —en el último de los casos—, superanchas. ¿Todavía crees que tu auto es peculiar?

2056.- APOYAR Y SOPORTAR

PREGUNTA: 

Gilberto Gregori

Don Salimoy, ahora se está estilando españolizar el verbo —en inglés— “support”, para dar la misma idea (apoyo), entonces dicen: Yo te soporto, queriendo decir: te apoyo.

Para mí, “soportar” es sinónimo de “aguantar”. Cuando alguien nos resulta desagradable decimos: No lo soporto (no lo aguanto), pero nunca con la idea de: No lo apoyo.

Ud. tiene la palabra.

Gracias y un saludo.

RESPUESTA:

Por supuesto que tienes la razón, no puede tomarse como apoyar al decir soportar. Veamos los sinónimos de apoyar: descansar, apuntalar, estribar, afirmar, gravitar, armar, posar, hincar…

Debemos entender que afirmar no es lo opuesto de negar, pues en este caso es poner en firme; hincar lo tenemos, generalmente, como doblar la pierna y poner la rodilla en tierra. Mal hecho, pues hincar quiere decir: —aparte de apoyar— clavar. Entonces al hincarse es clavar la rodilla en tierra. No es redundante decir: hincar la rodilla en la tierra; hincarse de rodillas… (En forma personal no me agrada que este verbo se use pronominal: me, te le, nos, los, las). 

Bueno, podemos ver que entre los sinónimos no está soportar. Ahora veamos los de este verbo: aguantar, sufrir, sobrellevar, resistir, tolerar, llevar, pasar… Pues no, no está soportar.

Muy buena tu apreciación de estos vocablos. No es la primera vez, pues ya lo has hecho en otras ocasiones. Sinceramente te felicito, querido amigo…  

Es muy frecuente que encontremos el uso del verbo apoyar sin la aclaración imprescindible. Por ejemplo:

—Don Salimoy queremos pedirle su apoyo…

Así, sin decir de qué se trata. Debe decirse:

—Don Salimoy queremos pedirle que nos ayude… (es un verbo muy distinto, ¿verdad?)

Esto me hace recordar una tontería muy usual:

Para muchas personas la palabra recurso, o su plural recursos significa dinero y eso, mi querido amigo, no es cierto. De ninguna manera quiere decir eso.

—¿Ya tiene usted mi pago?

—Fíjese que no hemos recibido el recurso…

Otro:

—¿Por qué no han empezado la construcción de la barda…? 

—Es que no tenemos recursos…

No, recurso o recursos no significa dinero, aunque lo aparente. Veamos:

Mis recursos físicos están muy menguados porque soy un anciano…

Mis recursos lingüísticos han permitido que ya tenga 33 libros escritos…

Mis recursos financieros no me permiten comprar un coche nuevo…

Los recursos hidráulicos del país están muy deficientes…

Interesante e instructivo, ¿verdad?

Gracias mi querido amigo, recibe un cordial saludo…