Epigrama

“Vivimos en un momento de desafío económico, no de crisis”.

Lic. Enrique Peña Nieto. Presidente de México. La Jornada. 14 de febrero de  2017.

No es crisis, es desafío;

dijo quien es Presidente;

de sus palabras me río;

como no es pobre este tío

¡la carestía ni la siente!

Sección Poética 

Ha muerto Álvaro Carrillo.
El 3 de abril de 2017 cumple 48 años de su accidente fatal.
 
Autor: Ing. Abel E. Baños Delgado.

¡Ha muerto Álvaro Carrillo!

El viento triste avisaba,

y los pájaros canoros

en coro lo pregonaban:

¡Ha muerto Álvaro Carrillo!

Y al anunciarlo las lágrimas

en sus redondos ojillos

como perlas asomaban;

y el grito como lamento

hacía añicos las entrañas.

¡Ha muerto Álvaro Carrillo!

me dolió cual puñalada;

quise clamar y no pude,

porque un nudo en la garganta

no permitió que un gemido

siquiera de ahí aflorara.

 

El ambiente de Chapingo

noté como se enlutaba:

los árboles centenarios

ya no mecieron sus ramas;

se miraba todo quieto,

el olor de la desgracia

por toditos los rincones

horrenda batía sus alas.

Con un murmullo de llanto

estaba cayendo el agua

de la hermosa vieja fuente,

fuente de Las Circasianas,

le lloraban a Carrillo

el de las trovas románticas,

a aquél joven que en un tiempo

con muchos sueños llegara;

y que después hecho un hombre

a Chapingo diera fama

con inspiradas canciones, 

brotadas desde su entraña;

a aquél que partía por siempre

a las sombras de la nada.

 

Y hasta allá, en la Costa bella,

en esa tierra suriana;

la tierra que él tanto quiso

y que tanto le cantara:

le ha de llorar ese mar

en furibundas oleadas;

se han de convertir en gotas

de llanto sus olas bravas;

lo  sentirán las azules,

las escarpadas montañas;

las piedras de los caminos

que descalzo las pisara:

han de lamentar las hembras

entre las fibras del alma,

la muerte del que antes fuera

el pintor de sus fragancias.

 

Cantor de mi costa brava,

de la mujer, del amor:

escucha mi último verso,

acoge el postrer adiós:

que tus átomos bohemios

se esparzan en tu región,

y hagan retemblar las cuerdas

de la eterna inspiración,

y sigan trayendo sueños,

y sigan con la ilusión,

que no hay nada tan precioso

como darle a un corazón,

la dicha inmensa, inefable,

de una inspirada canción.

¡Adiós, Álvaro Carrillo!

¡Adiós, costeño cantor!