Epigrama

En seis meses de trabajos en la reparación en la carretera tramo Puerto Escondido-San Pedro Mixtepec, sólo han avanzado como diez kilómetros. ¿Cuánto tardarían si se extendieran hasta Oaxaca?

Va muy lento tal trabajo

y dando saltos extraños

que me ponen cabizbajo.

Hasta Oaxaca, ¡carajo!,

tardarían como ¡diez años!

Sección Poética 

Cuenca Mixteco-Balsas.
Autor: Ing. Abel E. Baños Delgado.

¡Ay!, los ríos de mi país

se encuentran en agonía

y no está lejos el día

que tomen triste cariz

y que mueran de raíz

si no estrechamos las manos,

si los criterios insanos

siguen teniendo su imperio

ante este problema serio

causado por los humanos.

 

En los tiempos ancestrales

la gentil naturaleza,

generaba con realeza

arroyos y manantiales,

que alimentaban caudales

con profusión y con bríos;

entre cerros y bajíos

iban sembrando la vida,

hasta que su fuerza unida

formaba lagos y ríos.

 

El hombre en su necedad

y garrafal ignorancia

ha destruido con flagrancia,

torpeza, abuso y maldad,

el entorno en vastedad;

hoy causa estupefacción

ver tal daño y destrucción,

que lo cierto y bien seguro

en un cercano futuro

haya una devastación.

 

Los ríos son arenales

o están muy contaminados;

se les mantiene olvidados

sin iniciativas reales,

efectivas y cabales

para atender esta urgencia,

que es una acción de conciencia

pues es un problema ingente

que debe entender la gente

y sacudir su indolencia.

 

El río Mixteco era antes

una mística deidad;

con amplia solemnidad,

respetuosos e implorantes

llegaban los habitantes

hasta su cauce de hechizo

y con respeto preciso,

motivados por sus creencias,

le brindaban reverencias

en el acto del bautizo. 

 

Hoy evidencian odiarlo,

pues se ve con amargura

que arrojan heces, basura,…

en lugar de respetarlo,

de venerarlo y amarlo

con un cariño creciente;

que su atávica corriente

sea un ejemplo de belleza

donde impere la limpieza

y no un cauce pestilente.

 

La cuenca Mixteco-Balsas

es grave su situación,

fatal su contaminación

y no son posturas falsas;

el apuro se realza

como un verdadero reto

y buscar el vericueto

para lograr su rescate;

sea incentivo y acicate

porque es alarmante aprieto.

 

Los desechos industriales;

la cruel deforestación;

la gigantesca erosión;

también aguas residuales

y pesticidas, son males

de bastante gravedad,

que afectan su sanidad

de manera radical,

que es una causa mortal

de la biodiversidad.

 

Es necesaria la acción

de toda la sociedad

con responsabilidad

y radical decisión:

no más contaminación,

no más medio ambiente infausto

que al mundo ya tiene exhausto

y al borde del precipicio

que causará gran perjuicio

y sin duda… ¡El holocausto!