Epigrama

¿Y dónde están los camiones y camiones de ayuda federal a los damnificados del terremoto de 8.2 grados Richter de Oaxaca, Chiapas y Tabasco, como los que enviaron a Texas, U.S.A. por los daños del huracán Harvey?

¿Dónde está, pues, ese detalle

a nuestra afligida raza

que anda batalle y batalle?

¡Son un farol de la calle

y oscuridad de su casa!

Sección Poética 

Ejemplo heroico.

Autor: Ing. Abel E. Baños Delgado

Fue el día trece de septiembre;

cuarenta y siete era el año;

corría el siglo diecinueve

cuando en suelo mexicano,

se registró una epopeya

digna de nuestro pasado,

en que seis bravos guerreros

por la Patria se inmolaron.

 

Eran todavía unos niños,

pero eran niños bizarros;

estudiaban la milicia,

soñaban con ser soldados

y ante el ataque enemigo,

ni un momento se arredraron

y combatieron heroicos

a las órdenes de Bravo.

 

El invasor genocida,

ambicioso y arbitrario;

ya se había anexado Texas

y pretendía sin recato

mutilar el territorio,

nuestro territorio patrio,

en  su afán expansionista

que ha sido siempre su ideario.

 

En Padierna, en Churubusco,

Molino del Rey, Palo Alto,…

El ejército invasor

de los norteamericanos,

a nuestros fieles patriotas

ya los habían derrotado

y luego a Chapultepec

con sus huestes enfilaron.

 

Al arribar al Castillo

gran resistencia encontraron,

con coraje y valentía

los defensores lucharon,

porque amaban a su Patria,

porque era su suelo amado

y prefirieron la muerte

antes que verse humillados.

 

Y allí soldados imberbes,

con arrojo denodado,

lucharon por su bandera,

su sin par símbolo patrio,

la enseña que representa

el más precioso legado:

el ayer, el hoy y el siempre,

y el honor del mexicano.

 

Suárez, Escutia, Melgar;

Montes de Oca, Fernando;

Márquez y De la Barrera,

en generoso holocausto;

sin medir al enemigo

a los yanquis se enfrentaron

y aunque perdieron la vida,

un gran ejemplo dejaron.

 

Hoy a más de treinta lustros,

el cruel norteamericano,

también nos tiene invadidos

con su capital avaro.

Ahora luchemos unidos

por más fuentes de trabajo,

para hacer de este país

lo que siempre hemos soñado:

más libre y competitivo

en todo el globo terráqueo.

 

¡Loor a los Niños Héroes!

¡Nuestra gratitud y aplausos!