Policía Estatal pretendía detener a menor porque "lo mordió su perro".

Puerto Escondido, Oax. Una jovencita que cotidianamente corre por la playa con su perro fue retenida de manera arbitraria por elementos de la Policía Estatal luego de que el jueves 28 de diciembre fuera acusada de que su perro mordiera a un elemento de esa misma corporación policiaca.

El señor Jorge Luis Rivera Díaz, quien es el padre de la menor, de nombre Carmen Alondra Rivera Vasconcelos, comentó que durante la mañana su hija salió a correr como de costumbre junto con su perro a la Punta de Zicatela cuando, por accidente, el can mordió a un elemento de la Policía Estatal quien también se encontraba ejercitándose en el lugar; en ese momento el policía mordido le pidió ayuda a sus compañeros quienes, a los pocos minutos, llegaron al lugar.

Carmen Alondra comentó que cuando los otros policías llegaron, la “invitaron” a subirse a la patrulla junto con su perro, a lo que Alondra les comentaba que ella era menor de edad, ya que aún cuenta con 17 años de edad; Alondra dijo también que en ese momento los policías le dijeron de manera textual que “si no quería más problemas” en ese momento tenía que darles la cantidad de cinco mil pesos puesto que el policía mordido por el perro “no iba a poder chupar” el día 31; debido a que es todavía menor de edad, Carmen Alondra no supo qué responderles a los Policías Estatales, por lo que fue subida a la patrulla junto con su perro, comentando que fue trasladada a la base de dicha corporación, ubicada sobre el Boulevard Benito Juárez. 

A los pocos minutos llegó el papá de la niña, el señor Jorge Luis, quien aceptando su responsabilidad como padre, les pide a los policías que no retengan en la base a su hija, y diciéndoles que el respondería por cualquier falta que ella hubiera cometido. 

Sin embargo, el padre nos contó que cuando él dijo esto, los policías únicamente le repitieron lo mismo que le dijeron a Carmen Alondra, que tenía que darles una cantidad de dinero o, de lo contrario, dijeron que su hija sería turnada a la fiscalía.

Don Jorge les pide a los policías que no retengan a su hija, señalando que él estaba dispuesto a quedarse en la base en lugar de ella, ya que como su padre él asumía esa responsabilidad; los policías no aceptaron el canje, dijeron que la menor era la responsable y que hasta que no se arreglara ese asunto no quedaría en libertad, a pesar de ser menor de edad.

El policía afectado fue trasladado a una clínica particular, a pesar de que cuenta con seguridad social, pues la idea era sacarle el máximo de dinero al padre de Alondra; finalmente ambas partes se trasladaron hasta la Vicefiscalía Regional de Justicia en la Costa en donde llegaron a un arreglo.

El policía presentó las notas de pago de honorarios de la clínica, por lo cual los dueños del perros pagaron la cantidad de dos mil trescientos pesos, dando así por concluido el mal rato que don Jorge Luis y su hija tuvieron que pasar por estos policías quienes de manera arbitraria retuvieron a la menor desde las 07:00 hasta las 15:30 horas. 

La única satisfacción que le quedó a este padre de familia fue que –al final– los policías no se salieron con la suya ya que seguramente el elemento mordido se quedó sin “chupar” el día 31, y sin los cinco mil pesos que pretendía recibir de manera corrupta.