¡Ay Santa Tascada la Comilona! Dicen por ahí que dentro de las cosas malas que suceden siempre se puede sacar algo bueno; la semana pasada hablaba yo de que muchos somos los porteños que todavía no podemos creer con qué caradura nuestras autoridades municipales y estatales decidieran, nada más por sus pistolas, cancelar la celebración del Carnaval de la Costa 2017, inclusive pudimos leer la opinión de Juanito de Esesarte, Juan Carnaval, uno de los principales promotores y pioneros de esta celebración en Puerto Escondido, y precisamente entre algunos de sus comentarios respecto a este tema y platicando con personas de la zona, empecé a pensar en algunas cosas positivas que pueden salir de esta situación.

Una de las primeras cosas que me puso a “echarle seso” es lo que decía Juanito de que en los últimos años se ha perdido la esencia de lo que es originalmente la celebración del Carnaval, comenzando con el tema de las fechas, pues la verdad es que en las últimas ediciones esta celebración únicamente se ha hecho durante el fin de semana, con la intención de que sea un atractivo para el turismo, pero en realidad la tradición marca que el festejo tiene que terminar precisamente en el llamado Martes de Carnaval, para que al día siguiente, Miércoles de Ceniza, empiece la Cuaresma. Aquí el comentario que hacía Juan de Esesarte es cierto, los nuevos organizadores tienen que decidir, si quieren que el festejo siga siendo el Carnaval, entonces tiene que seguir las fechas y días correctos, o si se quiere hacer algo exclusivamente para el turismo, darle otro nombre y propósito y acomodarlo como mejor nos convenga.

Por otro lado, muchas personas me dijeron que, en el fondo, hasta va a ser una especie de “descanso” para algunos que no se celebre el Carnaval, pues coinciden en que a pesar de tantos años que lleva, como muchos otros eventos en Puerto Escondido, el Carnaval simplemente no está a la altura, en buena parte debido a nuestra obsesión de seguir dependiendo de las autoridades; hubo quienes me comentaron que ojalá con esto que nos pasó este año los porteños finalmente nos “pongamos las pilas”, recuperemos el Carnaval para Puerto Escondido y su gente y hagamos finalmente despegar esta celebración, sin depender de las migajas que el gobierno de mala gana nos da como si fuera un gran favor, cuando en realidad no es ni una pizquita de todo lo que las autoridades sacan de Puerto Escondido. La decisión la tenemos en nuestras manos, si queremos seguir con carnavales que, en el mejor de los casos, se organizan “para salir al paso” o finalmente nos organizamos como se debe para que un festejo con más de 40 años de historia luzca a todo lo que da y se vuelva un verdadero atractivo no solo a nivel regional o estatal, sino nacional e inclusive internacional.