¡Ay San A. Torio el Hospitalario! Es preocupante ver el enorme vacío de autoridad que tenemos en Puerto Escondido en prácticamente todos los aspectos; muchos nos quejábamos de que durante la pasada administración municipal se le había dado demasiada “manga ancha” a los mal llamados “vendedores ambulantes” que ya por sus pistolas se habían posesionado de la vía pública en varios puntos de este Puerto, y fueron muchas las voces que señalaban que se necesitaba un Presidente Municipal con “mano dura” y ganas de hacer bien las cosas para que se solucionara todo esto.

Precisamente por eso muchos consideraron al licenciado Freddy Gil Pineda como la mejor opción, y sin embargo en este momento vemos que las cosas siguen igual que en la anterior administración municipal, y lo que es peor, no se ve ningún interés en cambiar las cosas, aunque al final de cuentas los ciudadanos no estamos pidiendo nada del otro mundo ni queremos afectar a nadie, pero tampoco se vale que nosotros salgamos afectados por la ambición de unos comerciantes que quieren recibir todos los beneficios pero sin ningún sacrificio o esfuerzo.

Porque al final de cuentas ahí está el meollo de todo este asunto, los vendedores “ambulantes” no se quieren mover porque saben que ahí donde están, aunque sea de manera ilegal, saben que van a tener ventas, y encima se envalentonan porque tienen el “respaldo” de la autoridad, o por lo menos la venia pues saben que solamente tienen que pagar su respectiva “cuota” y “permisos” para que los dejen operar aunque sea a causa de su integridad física y la de otras personas si llega a ocurrir algún accidente.

Lo más triste es que no nos damos cuenta que con todo esto vamos matando lentamente a la “gallina de los huevos de oro”, porque ahora que vienen las vacaciones de Semana Santa muchos turistas van a venir y, cuando quieran ir a la zona del Mercado, no van a encontrar lugar, no tendrán espacios para circular ya sea en su vehículo o a pie y eso les va a dejar un mal sabor de boca, y quizá muchos decidan ya no volver a visitar Puerto Escondido porque es una ciudad sin ley.

Otro punto es el tema del transporte público, desafortunadamente ya sabemos cómo se las gastan los conductores tanto de taxis, colectivos, microbuses y camionetas de pasaje, hacen lo que se les da la gana, manejan de manera muchas veces imprudente y sin el más mínimo respeto a los demás ¿y los elementos policiacos? Dormidos en sus laureles, aunque eso sí, bien pendientes que están para lanzarles la “tarascada” a los turistas para sacar una “lanita” por cualquier excusa ridícula durante las vacaciones y así hacer su agosto en plena Semana Santa.