¡Ay San A. Brojin el Silvestre! Muchos de nosotros sabemos que Puerto Escondido es una ciudad que ha ido creciendo poco a poco, y en muchos casos de manera poco ordenada; no es, como en el caso de Huatulco, producto de una planeación y ordenamiento ni es consecuencia de un proyecto a corto, mediano y largo plazo.

Hasta cierto punto podemos decir que Puerto Escondido fue creciendo a como Dios le dio a entender a sus primeros habitantes, y los que de ahí fueron llegando; no hubo ni hay un proyecto que sirviera como referencia para el desarrollo urbano de nuestra ciudad, y aunque en muchos aspectos esto es bueno, pues por un lado nos brinda una identidad única y un cierto “aire” que lugares planificados como Huatulco no tienen ni de chiste, también nos dejan varios problemas.

Por ejemplo, ahora que estamos en esta temporada de lluvias tan intensa, nos hemos podido dar cuenta de cuánta falta nos hace tener más bocas de tormenta o alcantarillas en diversos puntos de la zona centro de Puerto Escondido; muchos de nosotros pudimos ver, ya sea en directo o a través de videos difundidos en las redes sociales, los grandísimos arroyos que se forman debido a los escurrimientos de agua.

También nos enteramos de la noticia de que al menos dos vehículos estaban siendo arrastrados por la fuerza de la corriente, y esto es, en parte, porque no hay forma de que los grandes arroyos de agua pluvial se canalicen, porque no se tiene la infraestructura adecuada.

Y es que nada más pensemos, las únicas bocas de tormenta que tenemos por ejemplo sobre la Avenida Oaxaca están a la altura del Crucero Principal y el otro en el cruce con la Avenida Hidalgo, que es la parte más baja de esta importante arteria, y sin embargo en todo el resto de esta avenida no hay otra boca de tormenta, por lo que cuando el agua escurre por aquí, se forman los grandísimos arroyos; sí, hay algunas alcantarillas pequeñas, en su mayoría de particulares, pero éstas son insuficientes para captar toda el agua que baja, y eso solamente en esta calle, ahora imagínense en las demás, así que esperemos que ahora que se haga realidad el proyecto de mejoramiento de la Avenida Oaxaca que planteó el presidente Freddy Gil ojalá también se pueda contemplar instalar nuevas bocas de tormenta y –de paso– cambiar las que ya están porque ya les urge un reemplazo.

Otro ejemplo de un problema urgente que hay que atender lo tenemos a la altura de la entrada a la Colonia Marinero, en el carril derecho en dirección del centro de Puerto Escondido hacia Zicatela, donde hay un desnivel bastante grande que, la mayoría de automovilistas evitan por un lado porque se puede golpear su vehículo, y también porque de manera imprudente muchos choferes del transporte público se detienen ahí para realizar sus maniobras de carga y descarga de pasajeros, en lugar de hacerlo unos metros atrás donde tienen el espacio para hacerlo.

Por esta situación, muchos conductores que vienen en el carril izquierdo, en lugar de ceder el paso, se meten de manera imprudente y varias veces se ha visto que invaden el carril en el sentido contrario simplemente por querer ganar el paso; ahí urge que la autoridad intervenga, le eche más concreto y empareje la carretera precisamente para que no se dé más esta situación, y así como éstos hay muchos otros ejemplos que ojalá las autoridades puedan considerar para poner manos a la obra.