¡Ay Santo Matito el Colorado! Hace unos días me enseñaron una imagen que, aparentemente, anda circulado mucho por las redes sociales, y se trata de una fotografía aérea de Puerto Escondido, en donde se puede observar una toma por encima de la Bahía Principal y hacia el horizonte con rumbo a Punta Colorada.

La imagen está muy bonita y, la verdad, felicito a quien haya tomado esta fotografía, porque le salió muy bien; sin embargo, hay una cosa que vi en esta imagen y que captó mucho mi atención, y estoy segura que a muchos que también la han visto ya les hizo intentar ver más de cerca: y es que en la zona de playa se puede apreciar claramente dos manchas verdosas muy grandes, una precisamente a la altura de la Bahía Principal, y otra más a su costado y por toda la orilla de la playa hasta la zona de Playa Marinero.

Creo que cualquiera sabe precisamente qué son esas manchas: la suciedad que se ha ido acumulando por la descargas de aguas residuales tanto en la Bahía Principal como en la llamada zona de La Lagunita; y al ver este detalle en la fotografía me dio mucha tristeza pues sabemos que esa foto va a estar circulando por Internet, muchas personas llenas de orgullo van a estar compartiendo la imagen de buena fe y estoy segura que muchísimos visitantes en potencia van a verla, pero ahí es donde me preocupa pues seguramente muchos se preguntarán qué son esas zonas verdes, quizá muchos hasta investigarán y, al saber de qué se trata, simplemente ya no querrán venir a Puerto Escondido.

Y así, de golpe y porrazo, y simplemente por la desidia tanto de las autoridades de los tres niveles de gobierno como de los mismos ciudadanos, se echa abajo todo el gran esfuerzo que por años se ha venido haciendo para lograr que Puerto Escondido tenga no una, sino DOS playas certificadas.

Es un hecho que las autoridades SABEN perfectamente de este problema, que nuestros gobernantes se anden haciendo como el “tío Lolo” es otra cosa, pero de que tienen conocimiento de la situación, es innegable; pero también los ciudadanos tenemos mucha responsabilidad, ya sea por negligencia, porque por ejemplo muchos vecinos de la Colonia Marinero y el Fraccionamiento Lomas del Puerto descargan sus aguas negras y grises directamente a lo que es (o fue) el famoso Arroyo Regadío, que acaba desembocando en la zona de La Lagunita.

Obviamente estas descargas de aguas residuales acaban llegando a este punto, en donde se mezclan con las fugas de aguas negras que, de por sí, tiene el cárcamo de bombeo de esta zona y el cual, aunque tantas veces se ha anunciado con bombo y platillo que ahora sí se le va a dar una solución definitiva al problema, con tristeza vemos que simplemente “nanay”, la situación sigue igual, sino es que peor.

Pero también los ciudadanos somos responsables porque no alzamos la voz, nos hemos “resignado” a vivir entre la inmundicia y no presionamos a nuestros gobernantes; nada más les pongo un ejemplo bien simple, si los comerciantes y prestadores de servicios de la Bahía Principal, el Adoquín, los alrededores de La Lagunita y la zona de Marinero y Zicatela se pusieran de acuerdo y le dieran un ultimátum a las autoridades de que, o arreglan todos esos escurrimientos de aguas residuales o no van a pagar NI UN PESO de licencias o permisos, les aseguro que en menos de lo que canta un gallo nuestras autoridades van a mover cielo, mar y tierra para darle una solución al asunto; porque ahora nuestros gobernantes no tienen ninguna pues saben que nada más nos intimidan y, mientras ellos puedan seguir cobrando a manos llenas su dinero, ninguna preocupación tienen en atender problemas como éste, que además significan gastar una fuerte suma de dinero que mejor podrían “clavarse” ellos, y mientras tanto, a los ciudadanos ¡que nos parta un rayo!.