¡Ay San Cadilla el Traicionero! Pues ya desde la semana pasada podría decirse que comenzaron de manera “extraoficial” las actividades de las Fiestas de Noviembre con la elección de las reinas de estos festejos y, como siempre, no faltan los “eternos inconformes” como les dice mi compañerito el escualo a todas esas personitas que simplemente se la pasan buscándole un “pero” a todo, sobre todo cuando se trata de “echarle” a ciertas autoridades que no se ponen “bellas” o que no son de su agrado o preferencia política.

Y no es que yo diga que estos eventos fueron la octava maravilla del mundo y que no hubo cosas criticables, porque es obvio que sí pero, desafortunadamente sabemos que muchas veces ni los organizadores ni las autoridades tienen la suficiente humildad como para reconocer que “la regaron” y que tienen que cambiar algo que hicieron –o dejaron de hacer– y piensan que todo lo que se dice es por pura “tirria” o envidia, y no siempre es así.

Pero también es necesario que los ciudadanos cambiemos nuestra forma de pensar; por ejemplo, una de las quejas que hubo (específicamente en el Señorita Puerto Escondido) es que se cobró el “cover” para entrar, y muchos porteños externaron su inconformidad con esto, especialmente señalando que antes las Fiestas de Noviembre eran mejores “porque eran gratis”; pues sí, pero qué “conchuda” es la gente, porque todo lo queramos peladito y en la boca, además si hacemos una comparación entre lo que eran las Fiestas de Noviembre entonces (dejando de lado que eran “totalmente gratis”) y lo que son ahora, hay un mar de diferencia y, la verdad sea dicha, aunque algunas actividades cuesten, esta vieja prefiere mil veces éstas que las de hace muchos años.

Empecemos nada más por el número de actividades, en sus inicios, si bien nos iba, las Fiestas de Noviembre consistían únicamente en 3 o máximo 4 actividades durante TODO el mes, cuando para este año estamos hablando de más de 20 torneos y espectáculos, o sea, casi 5 veces lo que en su mejor momento tenían las fiestas de antaño.

La verdad es que siento que es más porque a la gente le encanta que le den todo “de gorra”, y lo que tenemos que entender es que tarde o temprano se tienen que acabar estas épocas, a menos que se forme un comité organizador que busque patrocinadores “fuertes” que puedan aportar las grandes sumas de dinero que se necesitan para mantener estas actividades gratuitas, aunque obviamente estos patrocinadores van a tener que recuperar de algún modo su inversión, y eso sería a través de la publicidad y las ventas, así que –de todos modos– algo vamos a tener que pagar nosotros y creo yo que es lo justo, si esto implica mejorar el nivel de las Fiestas de Noviembre, pues al final también nosotros somos los más beneficiados pues al tener mejores fiestas, llegan más turistas y se genera mayor derrama económica, pero si seguimos con esa mentalidad “pueblerina” de que nos conformamos con eventos mediocres pero “gratis” pues vamos a acabar alejando a los turistas y destruyendo así toda la intención con que fueron creadas las Fiestas de Noviembre.