Puerto Escondido, Oax. Este martes 11 de julio de 2017, aproximadamente a las 20:40 horas falleció mi padre, Miguel Ángel Menéndez López; la noticia fue un golpe muy duro, desde los primeros momentos en que comenzó a correrse la voz recibimos muchísimas llamadas telefónicas de personas que querían saber de primera mano si era cierto, hubo quienes me confesaron que solamente deseaban escuchar que les dijéramos que todo era un rumor infundado, y muchos se negaban a creer que había muerto don Migue o don Miguelito, como cariñosamente era llamado mi padre por tantas personas que le conocieron y siguieron su trabajo en lo que para él fue la pasión de toda su vida: la radio.

Pero lamentablemente la noticia era verdad, y a los pocos minutos comenzaron a llegar amigos, familiares y compañeros de trabajo que tuvieron la bendición de conocer y convivir con mi padre a lo largo de sus casi 40 años de labor periodística.

Cientos de personas nos estuvieron acompañando a lo largo del miércoles 12 de julio y primeras horas de la mañana del jueves 13 de julio para despedir a don Migue en nuestro domicilio en Carretera Costera kilómetro 143.8 en la Colonia Los Tamarindos de este Puerto; muchos arribaron trayendo consigo un arreglo floral o una veladora, a externarnos sus condolencias, aunque sabemos que este duelo no era únicamente nuestro, sino que la pérdida la sintieron cientos de personas quienes quizá solamente conocieron a mi padre por su voz a través de su receptor de radio, pero que lo sentían también como parte de su familia, tan cercano como cualquier otro ser querido.

Pero mi padre nunca quiso ser recordado por su muerte, sino por su vida, por la labor que realizó durante tanto tiempo y por la cual llegó a ganarse el cariño sincero de tantas personas en Puerto Escondido, la región de la Costa y otras partes de nuestro estado.

Su vida es un ejemplo del esfuerzo, la dedicación y el amor por el trabajo, una vida dedicada a servir a los demás y a compartir todo aquello que se tiene; de mi padre aprendí a no quedarme nunca con los conocimientos que poseo, que lo poco o mucho que yo sepa lo transmita y comparta con otros, no sólo para ayudarlos a ellos sino también para ayudarme a mí, pues él siempre me dijo que nadie es tan sabio que no puede aprender algo nuevo cada día, ni tan ignorante que no nos pueda enseñar algo que nosotros desconocíamos.

El jueves 11 de julio, a las 7:00 de la mañana, el cuerpo de Miguel Ángel Menéndez López partió por última vez de su hogar, trasladándonos en un cortejo fúnebre hasta el que fuera su segundo hogar y, muchas veces, el primero: la radio.

En la radiodifusora La Voz del Puerto, en la que él comenzó a laborar desde sus inicios, la gerencia general de esta empresa decidió organizarle un sentido homenaje a uno de los pilares de la radio en toda la región de la Costa y brindarle un último adiós a través de las ondas hertzianas.

Al término de esta última visita a la radiodifusora, nos trasladamos hasta el Panteón Municipal de este Puerto donde familiares, amigos, compañeros de trabajo y conocidos le dimos el último adiós a Miguel Ángel Menéndez López, depositando sus restos mortales para su descanso, pero llevando por siempre en nuestro corazón el recuerdo y las enseñanzas que nos dejó.

A nombre de toda la familia Menéndez Ortiz quiero agradecerles infinitamente a todos sus muestras de apoyo, sabemos que ha sido una dura pérdida para todos nosotros, pero sabemos que mi padre siempre vivirá en el corazón de todos los que le conocimos por siempre, descanse en paz mi padre Miguel Ángel Menéndez López.